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Archivo de la etiqueta: Elena Reales

La Universidad Popular y la asociación Alarde llevan vinculadas desde 1996 cuando se empiezan a impartir cursos de Danza y creación para adultos con discapacidad intelectual. Pasados dos años se amplía la oferta pública con talleres de música y otro taller de Danza que en la actualidad se siguen programando.

La Danza es el recurso que estrecha lazos en la colaboración continua entre Alarde y la Universidad Popular. Elena Reales es la profesora que imparte las clases con la monitora de apoyo,  Conchita Fernández. Los alumnos y alumnas, que bien se han ganado el título de «BAILARINES» por su formación, esfuerzo e ilusión, participan en diversos actos con representaciones coreográficas inspiradas en la capacidad de cada uno de ellos y su manera especial de transmitir emociones al público que les contempla.

Alarde pie

 

La asociación Alarde es una entidad sin ánimo de lucro constituida en 1995. Nació con la necesidad de tener un punto de encuentro de familias donde había al menos una persona con discapacidad. Empezaron a trabajar, como aquel que dice, dando palos de ciego porque ni la sociedad estaba preparada, ni las personas que iniciaban este proyecto sabían por donde caminar para favorecer el aprendizaje y mejorar el ocio de personas con otras capacidades.

Tras varios años de experiencia y éxitos, en 2008 se inaugura La Escuela de Arte Alarde, apoyada por el Ayuntamiento de Gijón. Es un centro abierto a la sociedad, que abarca la formación en varias disciplinas artísticas y que tiene por objetivo sembrar el gusto por el Arte. Este año 2014 el número de personas con capacidades diversas que participan en esta escuela asciende a 170.

Que el Arte siga abierto para «La Vida» y que nos dé la oportunidad de seguir creando con las capacidades de todos aquellos que se comprometen a buscar una mejora en su día a día.

Con la colaboración de Elena Reales

BRAVO ASTURIANISIMO

 

 

miguel aire 2Miguel Quiroga (Gijón, 1978) comenzó en la danza casi por casualidad, un desafío mientras jugaba a las palas en la playa, en verano del 96 y un catálogo de la UP que su madre tenía en casa. Casi por arte de birlibirloque y sin saber muy bien de qué iba, se matriculó en Iniciación a la danza y todo cambió, se abrió una puerta casi sin que ni él mismo lo supiera y apareció un mundo, el de las artes escénicas. No era una puerta, era un portón.

Este chico tímido que se transforma por el simple hecho de hablar de danza, hizo su primer curso con Elena Reales y continuó su formación en la escuela de Estrella García, que también fue profesora de la UP. Su afición fue intensificándose y simultaneó sus estudios de Magisterio por la especialidad de Educación Física con las clases de danza, hasta tal punto que terminó la carrera en Madrid para poder acceder a cursos que aquí no había. A partir de 1999 proyecta su formación fuera de Asturias, por ejemplo en Barcelona o Viena (ImpulzTanz). Posteriormente se incorpora a Zigzag Danza, la compañía que dirige Estrella García, su vida profesional ya estaba encarrilada aunque valoraba la posibilidad de marchar de Asturias a un lugar donde estuviera más desarrollado este ámbito de las artes escénicas. Tras un curso con el senegalés James Carlès que le transmitió la importancia de quedarse y hacer proyectos en lugares periféricos, decide permanecer en Asturias. Eso le empujó, junto con Estrella García, a desarrollar desde su compañía,  un proyecto porque entendieron que aquí podían hacer una gran labor creando infraestructuras inexistentes.

En la UP empezó dando algún curso de verano y a partir de 2007 se hizo cargo de todos los cursos de danza contemporánea. También imparte cursos de danza para mayores y otros dirigidos a personas con capacidades diversas. «Cuando hablas con gente de otros sitios como Alemania o Austria, intento explicar lo que es la UP y se sorprenden bastante porque es un proyecto inclusivo y una iniciativa pública, me enorgullece formar parte de un proyecto así, sin límites de edad y con clara vocación de desarrollo de las sensibilidades artísticas». Cree que la importancia de los cursos es vital, porque «no se trata solo de lo que las personas aprenden, cambian la forma de ver las cosas, de ver la vida, de ver su propio cuerpo, empiezan trabajando con su reflejo en el espejo y a fin de curso trabajan desde su propia conciencia».

Es intérprete y director de escena en su compañía, programador en el espacio escénico El Huerto y profesor tanto en la UP como en su academia. También forma parte del Taller de danza Kaos. Con un perfil muy completo nos cuenta que «el hecho de reciclarte como docente formándote y viendo continuamente espectáculos te equilibra y te permite estar situado, estar centrado, saber dónde estás, lo que estás haciendo y lo que quieres hacer».

Le gusta la danza contemporánea y dentro de esta fue construyendo un estilo propio en el contexto de su compañía de danza, «Zigzag creó su propio estilo, cercano a la danza teatro (la tanztheater de Pina Bausch), donde el movimiento  en el espectáculo es tan importante como el vestuario, la iluminación, la coreografía, todo debe estar equilibrado».  Estuvo implicado en quince montajes de la compañía, solo como director, en Aupapá, «lo paso fatal fuera del escenario». Aunque son importantes pues «todos tienen su propia vida pero el que más me toca es Portrait porque es muy personal, lo dirigí, hice la coreografía y lo interpreté yo solo, es una pequeña autobiografía, mi experiencia tras diez años en la compañía, por qué elegí esto, por qué me subo a un escenario a exponer mi intimidad, mi mundo interior, cuáles son mis motivos, etc.».

Miguel habla de la necesidad de dar una visión aperturista de la danza que acompañó al ser humano, hombres y mujeres, desde el principio de los tiempos. La visión típica del ballet clásico es muy reduccionista, la danza es mucho más y quiere transmitir eso, acabar con algunos estigmas sobre masculinidad y danza. También habla de cómo se va creando público poco a poco y cómo en tiempos de crisis es un buen momento para volver a la esencia y soltar el lastre de todo lo superfluo, un buen momento para volver al origen de las cosas, «al plantearte si continuar, redescubres las motivaciones, lo que te empuja a seguir, es volver a empezar pero con una experiencia de quince años».

Como los  grandes bailarines, Miguel va sobrado de técnica y es genial por su pasión. ¡Qué empiece el espectáculo!

 

Esta xixonesa collecha del 81, maestra y escritora, muyer de falar sele y posao y nieta de playa, graduó en Maxisteriu por Educación Infantil na Universidá d’Uviéu; tamién ye Esperta  Universitaria en filoloxía asturiana, magar que la llingua del país yá –y la semaren curioso dende casa, y la regaren nel colexu Jacinto Benavente, onde estudió,  y depués ella fixo que granare hasta convertila nuna de les nueves y  más respetaes voces de la lliteratura n’asturianu.

Ye especialista en lliteratura infantil y remana como poques les pallabres, estrumiéndoles y afalagándoles hasta camudales  n’histories enllenes de suaños coles que ganó dellos premios como’l concursu de Llectures pa Rapazos de l’Academia de la Llingua nel añu 2005 con La caxa de cristal o el  Premiu de la Crítica d’Asturies a la meyor obra infantil n’asturianu en 2010 con Mio ma la pirata. Escribió Vivo una casa Malva (2011),  onde les mantes güelen a sal  y a fruta y guarden nel cuartu d’una casa los enfotos y esperances de neños, neñes y madres.

17Diz  que la educaron «cola llingua que se fala n’alto y la que se siente al escuchu y va pasando de boca a oreya como un secretu» y asina seliquino y reblincando, como bona bailarina que tamién ye, punxo Nome nel añu 2011 a una escoyeta de rellatos pa públicu adulto nos que con prosa poética fala de sitios, realidaes y sentimientos qu’unes vegaes tán cerca y otres tán lloñe. Lo último que conocemos  d’ella son unes perguapes Pincelaes (…)«que faen  por dir dibuxando les pallabres, esperiencies, emociones, lleendes y paisaxes qu’otres persones yá cuntaron. A pincelaes d’acuarela, anotaes nun cuadernu de viaxe, y col mesmu  envís épicu que proclamaba Rustichello, describe llugares que yá formen parte de la so llínea vital».

Pero hai tantes Iris como colores tien el so arcu; amás de la social, la lliteraria, la bailarina… ta la maestra qu’entamó a poner escuela d’asturianu na Universidá Popular nel 2007; fueron tres años percorriendo dellos Centros Municipales y el Vieyu Institutu col diccionariu, la gramática y tol enfotu y les ganes de deprender la nuestra llingua a xente de lo más variao. «Yera complicao pola bayura y diversidá del alumnáu; xente con edaes ya petites distintos y con diferentes niveles de conocimientu del asturianu; dende persones universitaries a otres xubilaes; xente que se desenvolvía bien no oral pero con abondes carencies gramaticales, dalgunes asturianes, otres de fuera d’Asturies». Punxo clases d’aniciu, nivel avanzáu, torna y foi la encargada del únicu cursu d’espresión oral n’asturianu que se fizo na UP, nel branu del 2009. «Foi una esperiencia fundamental, mesmo  no Llaboral polo que tien de retu cono no personal; siempre ye prestoso ver cómo la xente ruempe a falar y escribir  na llingua d’Asturies, fraña prexuicios llingüísticos  y s’implica  pa cola cultura asturiana al tiempu que conoz y comparte esperiencies con otres persones. Recuerdo que siempre diben  facer la prueba de conocencia de l’Academia de la Llingua Asturiana; quedábamos y díbamos toos xuntos a Uviéu. Pasábenla, siempre».

Pero Irís nun aportó a la Universidá Popular  de la mano de la llingua,  yá andaba danzando enantes  con Elena Reales  y Miguel Quiroga. Tamién fizo dellos cursos  pa docentes, venceyaos cola didáutica.

Fai trabayos como traductora, colaboradora en programes de radio, foi responsable de la revista dixital “A la gueta los suaños”, ellabora materiales didáuticos,  pon cursos y ponencies  na  Universidá, ye la responsable del  Suplementu Cultural de la Nueva España “Escolinos” y ye maestra interina d’asturianu, anguaño pon clases llingua nel colexu Lloréu en Xixón.

Y entovía-y queda tiempu pa entretener a la Reciella, una perguapa iniciativa de families pol asturianu  p’averar a lo más pequeño de la casa  a la llingua al traviés d’actividaes  como conciertos, cuentacuentos y xuegos, siempre  axuntando a les familes y col asturianu como llingua vehicular.

¡¡¡Son tantes Iris… y toes tan prestoses!!