archivo

Archivo de la etiqueta: Asturias

Como si al encontrarnos ante una obra de arte y, por el color, las pinceladas, los trazos, el manejo de la luz,…las ideas y las sensaciones que nos transmite, pudiéramos ubicarla en el tiempo y aliarnos con ella para darnos cuenta de que estamos ante una gran pintura, así hay vinos que pueden considerarse arte en sí mismos. Se trata de caldos que antes de su creación han pretendido inspirarnos y hacernos sentir más allá de los gustos que imponen los mercados. Son producciones limitadas, muy pendientes de la calidad del fruto y que son fieles al terruño y a las variedades con que están hechos.  A partir de este paralelismo, Pablo Sampedro nos define la cata de vinos como «la manera de educar los sentidos para poder percibir múltiples sensaciones y, así, poder reconocer la calidad de un vino más allá del gusto personal». Y lo hace así porque se define como artista visual y formador técnico en enología. Esta doble faceta le viene de lejos.

De niño fue premiado en certámenes de pintura en el colegio y recuerda que su padre y su abuelo habían reconvertido la antigua carbonera de la casa en una bodeguina; a su padre le iban los tintos, a su abuelo los blancos y ambos compartían el gusto por el cava. De soslayo nos confiesa que hace 30 años le permitían tomar una copa de cava brut en fechas muy especiales.

Desde entonces ha realizado un centenar de exposiciones colectivas e individuales, nacionales e internacionales, sobre todo de pintura abstracta, pero también de escultura, grabado y nuevas tecnologías. Ha participado en diversos talleres, proyectos artísticos y su obra ha sido premiada y seleccionada en varios concursos. Se ha formado como técnico en enología y maridaje así como en metodología didáctica, básica como apoyo en la docencia.

La unión de ambos mundos ha quedado patente en la realización de varias pinturas relacionadas con el vino, etiquetas artísticas, carteles de eventos como La Vendimia, charlas sobre arte, cultura y vino o exposiciones como Kunst und Wein de Berlin.

Ha impartido los dos últimos cursos de cata de vinos en la UP en los que reconoce haber estado muy a gusto: «que un alumno, por ejemplo, te agradezca personalmente lo aprendido en tu clase es algo que compensa muchísimo en la tarea docente». En sus clases insiste mucho en la educación de los sentidos, en reactivar su uso: ver, oler, saborear,… porque considera que es algo que no nos han enseñado y cada vez les sacamos menos partido. Gracias a este análisis organoléptico disfrutar de un vino de calidad ha dejado de ser elitista y de tener ese halo de exclusividad solo accesible a los expertos.

Nos invitó a catar vinos en su última clase y nos sedujo para adentrarnos en el conocimiento vinícola. Nada más y nada menos que la cultura y las sensaciones del vino.

Pablo Sampedro en un viñedo de Monasterio de Corias

Pablo Sampedro en un viñedo de Monasterio de Corias

P1012272

El pasado noviembre, Luis Núñez presentó  en la Noche Negra de Avilés su disco El cantar del Folganzán. Está  cocinado a fuego lento en su estudio de grabación,  con canciones que tenía guardadas, algunas  compuestas en su  época de Fuera de Serie y otras actuales.  La particularidad es que todas las canciones son en asturiano y lo más importante es que ha logrado reunir a 35 músicos  que colaboraron encantados, todos de lo más selecto y dispar del panorama asturiano desde Xuacu Amieva  a Jaime Beláustegui de Ilegales, Toli Morilla, Ramón Blanco de los Berrones, Mento Hevia, Víctor Ruiz, Bobi García, Mª Luz Cristóbal y otros muchos.  Como él nos comenta «la estructura de una canción es como una casa y los músicos lo que hacen es poner la decoración».

Su relación con la música es casual,  a sus 17 años estando  estudiando electrónica en la Universidad Laboral de Sevilla conoció a dos venezolanos que tocaban la guitarra y quedó tan impactado que se pasó un verano aprendiendo con un libro de acordes que le dejó un amigo. Al final de éste, ya componía y tocaba, llegando a ganar con Sombrero de Copa el primer Festival Villa de Gijón.

Formó Fuera de Serie en 1984, junto a  Víctor Ruiz y Amancio Sierra,  grupo muy conocido de la «movida gijonesa». En el 87 ya tenían editados dos discos y en el 90 marchan a hacer fortuna a Madrid pero la guerra del Golfo les frustra la posibilidad de que la Virgin  comercialice su disco. En el 92 aparece su último disco Mientras la ciudad  gira.  Se queda en Madrid  actuando en bares de alto standing pero siempre, claro está,  por la noche. Decide aprovechar las mañanas y hacer un curso de técnico de sonido. Regresa en el 96 y lo llaman de la Escuela Taller de Avilés para impartir cursos de técnico de sonido y es ahí donde se inicia en la docencia pasando al año siguiente a impartir este tipo de cursos en  la Universidad Popular. Al mismo tiempo se sigue formando en iluminación, acústica…que traslada a sus clases. Nos cuenta que «en aquella época el terreno era muy virgen, no había nada. Los alumnos de UP eran más adultos y estaban más motivados,  lo pasé muy bien». Se sorprende de que después de tanto tiempo lo reconozcan como el profesor que les  dio clase de técnico de sonido.  También fue el responsable de la iluminación del espectáculo de las Noches Mágicas del Jardín Botánico los dos primeros años. Nos comenta que fue bastante complejo por las características del lugar ya que toda la instalación era al aire libre.

En la actualidad quiere seguir dedicándose a la docencia y la música dejarla como un hobby pues está convencido que  su tipo de música nadie va a escucharla  en conciertos, que ni tan siquiera las novias o familiares.

Desde aquí te animamos a que sigas con las grabaciones pues esta es  todo un regalo.

Gonzalo Quirós  además de profesor de canto desde el 2000, es tenor de los Coros de la Ópera de Oviedo. Imparte las clases de UP en el Antiguo Colegio Manuel Medina.

Su pasión por la música le viene desde siempre y de familia ya que su padre era un gran aficionado y llegó a ser el primer director del Coro Asturiano de La Calzada. En la actualidad,  uno de los coros de la ciudad lleva el nombre de Luis Quirós.

Empezó a estudiar náutica pero lo dejó por el violín aunque terminó decidiéndose por el canto pues lo que realmente le gustaba era cantar.

Inició su carrera como solista en el Museo Barjola de Gijón  en 1989 y desde entonces ha actuadoGonzalo Quirós (2) por toda la geografía asturiana y provincias limítrofes en numerosas ocasiones, siempre como tenor solista, en recitales y conciertos. Abarca estilos como la ópera, la zarzuela, la música religiosa y la canción melódica hispanoamericana, centroeuropea e italiana.

Ha colaborado en las  grabaciones como Habaneras 1 y 2  y  Asturias de mis amores 3 con Los Virtuosos de Moscú.

Desde el año 2007 participa en las temporadas de ópera de Oviedo como componente del Coro de la Asociación de Amigos de la Ópera.

Cuando era muy joven fue a ver La Traviata al Campoamor y ahora con el paso de los años es él quien está en ese escenario y con esa misma ópera pues en octubre de 2013 se estrenó en este teatro una nueva coproducción con motivo del bicentenario del nacimiento de Verdi. En febrero de 2014 se representará en el teatro Jovellanos.

Le encanta actuar pues el teatro tiene una magia especial ya que no se trata sólo de cantar, hay que interpretar y como dijo Machado «desdeño las romanzas de los tenores huecos y el coro de los grillos que cantan a la luna» y es que para Gonzalo «la vida sin sentimientos no vale nada y el canto tiene esa capacidad de provocar emociones» .

Dar clases es una satisfacción pues disfruta ayudando a su alumnado a encontrar el registro de voz adecuado y siguiendo sus progresos.

Como en La Traviata brindamos por su éxito y por tener a profesores tan extraordinarios en la UP.

Fernando Redruello es el responsable del montaje de las exposiciones que realiza la FMCE y UP en sus museos y equipamientos, tarea que simultaneó con la docencia por un tiempo. Comenzó a dar clases en la UP en el 82, fue nuestro primer profesor de grabado. Acababa de aterrizar de Roma donde había estado durante dos años con una beca al finalizar los estudios de  Bellas Artes en Madrid. En aquellos tiempos de facultad, utilizaba el taller de grabado como una vía de escape a la creatividad, algunas veces alejada de los ejercicios propuestos por los profesores.

Fue su primera experiencia como docente y con público adulto. Su pretensión fue acercar el conocimiento básico de las técnicas de grabado, poder vincular la parte artesanal con la artística y formar la sensibilidad de la gente para que comprendiesen el arte actual. Se empezó en el  Antiguo Colegio Asturias en unas condiciones poco adecuadas, recuerda a alumnos con los que hoy todavía sigue en contacto,  alguno de ellos  llegaron a ser grabadores reconocidos como Julio Castaño, que también fue profesor de la UP, Patón del que se pueden ver exposiciones… y muchos más que nos quedan en el tintero.

Su primera exposición colectiva la realiza en Luarca, su lugar de origen y es en el 72  cuando expone por primera vez de forma individual y lo hace en la sala Antiguo Instituto Jovellanos. La exposición es fundamentalmente de pintura de paisajes y retratos. Estas se van sucediendo por Roma, Candás, Salamanca, Madrid, Lisboa, Nápoles, Gijón…y todas acompañadas de un buen puñado de premios. Al inicio exponía tanto pintura como grabado, mostraba las dos disciplinas y es a partir del 87, cuando introduce la escultura en sus exposiciones.

Utiliza la pintura, el dibujo, grabado, escultura o collage en función de lo que quiera contar. Aunque reconoce que para él, el  dibujo o la pintura tienen algo de «representación»,  tienen más límites. La fotografía es su compañera de trabajo desde los años 70, la emplea a modo de  blog de apuntes para captar ideas o la puede incorporar en sus collages o en sus obras objetuales que realiza con materiales ensamblables de procedencias diversas.

En sus obras se aprecia la seducción que le provoca el contrapunto de las formas geométricas, cartesianas, frente a las formas orgánicas más blandas y se siente fascinado por la dualidad de la pared y el suelo. El suelo punto de contacto con la realidad, donde estamos asentados, donde se construye y la pared donde se exhibe.  Eso le lleva a hacer que la escultura descienda del pedestal y se apoye en la pared y que la pintura baje al suelo y se recueste para descansar.

Su último trabajo fue una instalación en el monasterio de Cornellana, enmarcada en el proyecto Extensiones – Anclajes de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial. Ahora, ya disfruta de parte de su jubilación que dedica a sus encuentros con la Naturaleza, pues es ahí donde se nutre de ideas y piezas que lo llevan a sus mejores momentos creativos. Además  quiere emplear más tiempo a la producción,  «para  que lo recolectado no se quede en una idea o una nota,  aunque de forma tranquila, pues los elementos hay que dejarlos madurar, mezclarlos para que puedan relacionarse y germinar».

Nuestros mejores deseos para esta nueva etapa que seguro será muy creativa.

Parque Natural de Redes (Asturias)

Parque Natural de Redes (Asturias)

«Ojalá entrara yo en tus párpados como un sueño sin alas» (epigrama griego).

El viernes 12 de octubre se presentó en el Centro de Cultura Antiguo Instituto el libro de poesía Sueño sin alas de José Parejo Mota (Ed. CICEES, colección Caravasar), profesor de filosofía que impartió clases de comunicación no verbal en la Universidad Popular. Se trata de un proyecto solidario en el que todas las personas que colaboran en el libro, lo hacen desinteresadamente. Los poemas hablan de amor, de la experiencia amorosa de alguien que se rebela ante el «imperio de lo efímero».  Estuvimos con Pepe, gaditano de origen, que llegó a Xixón en el año 1986, donde se siente como en casa. No es su primer libro, escribió otros sobre cultura andaluza, comunicación no verbal y educación o historias de cine. Ensayo, relatos y ahora poesía. Sueño sin alas  trata sobre amor, amor a la antigua, ese en el que no caben ni los SMS ni la inmediatez del Whatsapp porque según Pepe, «las nuevas tecnologías favorecen las conexiones pero no la comunicación». La inmediatez y el constante acortamiento del tiempo los percibe como aspectos negativos en ciertos aspectos porque aún no sabemos cómo usar y controlar esa tecnología que está anestesiando las emociones, haciendo que la gente se deslice por superficies sin profundizar, en un permanente zapping emocional que genera mucho vacío. Lo resume así «ser sujeto y no estar sujeto, para no ser objeto».

Además de profesor de Filosofía, asignatura que reivindica por la necesidad de enseñar a «pensar portada sueno sin alasradicalmente en libertad», a cuestionar el mundo y a no ser conformistas, es experto en comunicación no verbal y en resolución de conflictos. Vivió varios años en Colombia, que describe como  «país de las palabras y de la sangre» y donde desempeñó labores como mediador en conflictos. Allí vivió una experiencia extrema para lo bueno y para lo malo, en un país «con una gran riqueza cultural y ecológica pero con conflictos enraizados y una gran violencia asumida en lo cotidiano».  En su labor docente detecta, con el paso de los años, menos capacidad crítica y de concentración en su alumnado aunque considera que ganan en frescura, espontaneidad y por supuesto, en el uso de las nuevas tecnologías aunque con cierto descontrol.

Su experiencia como profesor en la UP la describe como «muy guapa, con dos aspectos muy positivos,  uno, la actitud del alumnado y su agradecimiento extraordinario por lo aprendido y  otro, la cercanía del personal técnico porque siempre facilitaron todo, estaban a pie de obra; no hubo el más mínimo problema,  lo viví como un regalazo».

En primera línea o en retaguardia, seguiremos intentado superar la inmediatez para dar paso a lo importante y esperamos contar contigo en ese camino Pepe.

Un momento de la presentación de sueño sin alas. Fotografía Sabel F.G.

Un momento de la presentación de sueño sin alas. Fotografía Sabel F.G.

Sara Matilla es una de nuestras alumnas más jóvenes. Tiene 17 años y está haciendo Bachillerato en el Emilio Alarcos. Aún no tiene decidido que estudiará cuando termine en el instituto, si será Magisterio por la especialidad de idiomas o fotografía o ambas cosas. Lo que tiene claro es que no dejará la fotografía pues le encantaría dedicarse profesionalmente a hacer reportajes de boda y comuniones y «soñando un poco» trabajar para una revista de moda tipo Vogue como fotógrafa.  

La fotografía siempre formo parte de su vida, siempre tuvo una cámara en sus manos, pasó de la de juguete donde disparas y sale un payaso a una compacta en muy poco tiempo. Su padre es un gran aficionado, le enseño a revelar fotografía aunque la analógica no le apasiona. Le gusta más la posibilidad de editar y retocar con el ordenador y sobretodo le encanta la inmediatez de la fotografía digital. Pero su «obsesión» como ella lo califica, surgió a los 12 años.  Sara bailaba balé,  sufrió una lesión que la alejo de las tablas y fue entonces cuando se interesó por la fotografía. Aprendió de forma autodidacta ayudada por Internet y asistiendo a algún curso de fin de semana. A los 14 años ya tenía una cámara réflex digital. El pasado año, cuando alcanzó la edad requerida en la UP,  empezó a asistir a cursos de: fotografía avanzada, composición, uso del flash de mano… Eligió la Universidad Popular pues su madre se la recomendó ya que también fue alumna y resultaban más asequibles. De su paso por estos cursos destaca lo mucho que aprendió y le encantó tratar con gente con las mismas inquietudes independientemente de la disparidad de  edad, ya que ella siempre era la más joven. Había gente mucho mayor «como sus padres», pero nunca se sintió desplazada. Dice también que las salidas en el curso le sirvieron para aprender más y conocer a sus compañeros en acción con los que todavía sigue quedando para hacer fotos.

El pasado año se hizo ya con una cámara profesional, fue difícil convencer a sus padres pero al final cayó para Reyes;  estos últimos fueron ayudados por una beca que recibió por acabar la ESO con buenas notas. Hace menos de un año que la tiene pero ya le encargaron algún reportaje de bodas, comuniones y bautizos. Sus fotos se pueden ver en su facebook.

Este cuatrimestre no se matriculará en ningún curso ya que  quiere centrarse en sus estudios, aunque no descarta en un futuro próximo apuntarse algún otro relacionado con las nuevas tecnologías o alguna artesanía.

Bienvenida Sara, no dudamos que una imagen vale más que mil palabras.

Sara y su inseparable amiga, la cámara de fotos

Sara y su inseparable amiga, la cámara de fotos

Elena Reales es profesora de danza. Lo lleva siendo ya muchos años desde que empezó a colaborar en los talleres de danza y creación que impartía Estrella García. Más de quince años hace ya de esto y de colaboradora pasó a ser profesora de este taller de danza dirigido a personas con discapacidad psíquica. Algunos años después también se hizo cargo de los cursos de danza contemporánea.

La discapacidad es un tema muy presente en la vida de Elena del que aprende continuamente y que le aporta muchísimas satisfacciones porque, entre otras cosas, ver la evolución de algunas personas es emocionante. Imparte también danza en la Escuela de arte para personas con discapacidad Alarde. Infatigable, participa con su alumnado en actos solidarios, festivales y otras galas dando visibilidad a la diversidad y a la importancia de la educación en nuestras vidas.

en DANZA

Durante una clase abierta de Danza y creación en el Centro de Cultura Antiguo Instituto

Formada en el Conservatorio de Danza de Madrid y en otras escuelas de Barcelona, Nueva York, Costa Rica, etc… bailó en la compañía de Fernando Hurtado y también en el Taller de Danza Kaos.  Sus primeros pasos fueron de ballet clásico en el Joven Ballet Concierto de Madrid dirigido por Ana Lázaro, después ya se centró en la danza contemporánea y en la danza para la vida. Su actividad profesional está muy vinculada a los medios de comunicación donde viene desempeñando labores de presentadora y de producción. Entre otros medios trabajó en la TPA.

Considera que la UP es no solo un lugar de encuentro y formación, también tiene un papel muy importante como creadora de públicos para las artes escénicas. Personas que acuden a los espectáculos que se ofrecen en la ciudad y que cada vez son más exigentes, más expertas.

La experiencia en la UP es para ella un camino y una forma de vida. Trabajar con personas adultas requiere mucha paciencia «por todo lo que dan, por todo lo que ofrecen». La docencia en una institución como la UP «me ha motivado a aprender un montón de cosas, entre ellas sobre la discapacidad, es un incentivo para seguir formándome y aprendiendo».  Cada cual llega con unos problemas, unas expectativas y «se trata de que experimenten la danza y la usen para lo que la necesiten en su vida cotidiana».  Elena comenta que la UP le ha aportado una enseñanza para la vida porque aprendes a «aceptar a las personas por lo que son, no por lo que yo quiero que sean».

Todos los viernes tiene una cita ineludible en el Centro de Cultura Antiguo Instituto con el curso de danza y creación. Esperamos que siga siendo así por mucho tiempo.

IMG_3293

Con una alumna de Danza y creación en una de sus actuaciones