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Medio ambiente

Foto: Angel Diego

Foto: Angel Diego

Había una vez un chaval de La Calzada que acompañó a un amigo a matricularse en jardinería. Tanto le gustó lo que vio que al año siguiente era él quien se estaba matriculando. Primero estudió en León y después se traslado a Madrid para realizar la especialidad. No había tenido ningún contacto previo con la jardinería pero nada paró ya, ese gusto por lo verde. Hoy es el responsable de los parques, jardines, rotondas, zonas verdes, vivero municipal, huertos de ocio, arbolado…del concejo.  Estuvimos con nuestro «jardinero mayor», Juan Carlos Martínez y esto es lo que nos contó…

Su vinculación con la UP es una fina línea definida por el único curso impartido acerca de  agricultura biológica en 1986. Lo recuerda como algo muy teórico, no solo porque la disciplina estuviera en sus comienzos sino porque la ciudad no contaba con las infraestructuras con que cuenta ahora, «si se impartiera en la actualidad, sería un curso eminentemente práctico». Su experiencia docente es amplia, tanto en cursos como en conferencias que incluso impartió al otro lado del Atlántico, pues estuvo en Chile, Méjico y Cuba hablando de jardinería pública.

Pero Juan Carlos no es un jardinero cualquiera, es un profesional creativo y vanguardista, tendente a «meterse en muchos jardines» pues ha participado en publicaciones de libros bien traduciéndolos al asturiano o aportando sus conocimientos, nos llena la ciudad de calabazas, organiza congresos y es  un referente para otros municipios. Cree que la jardinería y la arquitectura son dos disciplinas artísticas imbricadas,  si bien la segunda «no sabe mucho de seres vivos». Define como difícil el espacio público pues «es complicado llegar a configurar un proyecto global que aúne diseño y sostenibilidad,  si tenemos en cuenta que los  jardines son cambiantes, evolucionan, no son estáticos». Son procesos creativos complejos que dependen del presupuesto, de las necesidades de mantenimiento y de que sean asumibles para quienes los van a disfrutar, «aunando lo utilitario con lo bello pues las personas deben sentirse a gusto al ocupar estos espacios».

Su jardín más querido, el del Cerillero y no solamente entran en juego cuestiones sentimentales o recuerdos de infancia, hay mucho más detrás, un pasado glorioso para un parque popular tanto en la forma en que fue construido como en su finalidad. Es una recuperación realizada no solo con cariño sino también teniendo muy en cuenta los elementos originales del parque como ha sido el río.

Define la UP como algo mítico, una posibilidad de acceso a la formación en clave lúdica e incluso al mercado laboral ya que hubo personas que empezaron en los talleres de la UP y que derivaron al mundo profesional. Considera que es una institución muy relevante: «quizás la gente está tan acostumbrada que no se da cuenta de la importancia de la UP, está ya en el subconsciente colectivo».

Esperamos que algún día retornes a este jardín mítico que tampoco deja nunca de cambiar.

Eclipses, cometas, lluvias de estrellas fugaces, galaxias y otros objetos celestes -o fenómenos asociados a ellos- aparecen en los medios de comunicación cada vez con más frecuencia. Su popularidad va en aumento y seguro que está contribuyendo a aumentar el interés por la astronomía; estos días, por ejemplo, se hablará de la famosa lluvia de fugaces llamadas Perseidas.

Nebulosa de Orión. Foto Carlos J. Polancos (S.A.A. OMEGA)

En Gijón la UP lleva más de 20 años ofertando cursos cuyo objetivo es acercar, con un planteamiento riguroso, los conceptos básicos y los procedimientos científicos de la astronomía a todo tipo de público. Y hablar de los cursos de astronomía en la UP es hablar de la Sociedad Astronómica Asturiana OMEGA (S.A.A. OMEGA) cuya colaboración ha sido decisiva en todos estos años, y mucho más intensa en los últimos quince.


J. Santiago Izquierdo Carmona Presidente de la S.A.A. OMEGA

Estuvimos con J. Santiago Izquierdo Carmona, que lleva desde 1997 siendo su presidente, para que nos hablara del origen de su afición: «cuando comencé a hacerme preguntas sobre el enorme, lejano y difícilmente comprensible universo que nos rodea». La famosa serie documental Cosmos, con Carl Sagan como experto divulgador científico, sin duda propició un incremento del interés por todo lo que tuviera que ver con el firmamento; el regreso del cometa Halley, en 1985-86, fue la guinda del pastel. Numerosas asociaciones astronómicas surgieron por toda España allá al inicio de los años 80. De hecho, la S.A.A. OMEGA comienza su andadura en 1981. Sus primeros socios quisieron componer una asociación cultural de divulgación científica, formada por aficionados a la astronomía y abierta al entorno, en este caso a Gijón, municipio de residencia de la mayor parte de sus miembros: «no somos un equipo cerrado de investigación científica».

Al hablar del curso de Iniciación a la Astronomía nos comenta que se plantea «como una especie de menú de degustación» en el que, a lo largo de sus veinte horas, el alumnado puede introducirse en los conceptos básicos, en su historia y en los diferentes campos y disciplinas de las ciencia del espacio, para pasar después a la observación astronómica. Una de las sesiones del curso se imparte en el Observatorio Astronómico Municipal Monte Deva, que también gestionan. Pero si algo caracteriza a la parte docente de este curso es que está formada por todo un equipo de «estrellas»: J. Ramón Vidal Blanco, María Eugenia Díaz Pascual, Julián Rojo Nájera, Francisco Marcos Vega, Enrique Díez Alonso, Juan Marcos Álvarez Merinero, Juan Rubiera Rodríguez y, últimamente, J. Santiago Gándara Rivas y F. Isaías Gonzalo Solís -quien primero fue alumno de uno de los cursos- bajo la coordinación, y también docencia, de J. Santiago Izquierdo Carmona. Un equipo formado por especialistas en diferentes campos de conocimiento de esta ciencia de la que siempre se han esforzado por mostrar su vertiente más divulgativa. Muchos son los cursos que han impartido en la UP y con gran éxito de matrícula; lo que no cabe duda es que mantener el interés por los procesos de enseñanza-aprendizaje en temas de divulgación científica tiene mucho, muchísimo mérito. Además, un inconveniente destacable es que el municipio de Gijón, por su situación geográfica, no es precisamente un lugar que reúna las condiciones óptimas para garantizar la observación de la esfera celeste. Los días con nubosidad elevada son muchos a lo largo del año y ello dificulta extraordinariamente la visibilidad. Sin embargo ahí están, vigilantes, consultando las predicciones atmosféricas para poder aprovechar cualquier oportunidad que permita acudir al Monte Deva para observar, desde el área de estacionamiento de telescopios, o desde el propio observatorio. Y esto significa mucha, muchísima paciencia.

Pronto se incorporarán nuevas caras y contenidos para mantener vivo el interés del público. Dejarán de impartir docencia J. Santiago Izquierdo y José Ramón Vidal; para ambos nuestro más sincero agradecimiento. Para los nuevos profesores una cordial bienvenida. En la UP apostamos por continuar en «conjunción».

J. Ramón Vidal a la espera en el observatorio Foto Carlos  J. Polancos (S.A.A. OMEGA)

J. Ramón Vidal a la espera en el observatorio Foto Carlos J. Polancos (S.A.A. OMEGA)

Ana Fernández Rodríguez, asturiana de adopción, estudió en la Universidad de León Ciencias Biológicas  y fue Premio Extraordinario Fin de Carrera. Estuvo trabajando en la Universidad de Salamanca y como profesora en la Universidad de León,  a la par que realizaba trabajos de investigación.  En el año 2006, llegó a Gijón de la mano del Jardín Botánico Atlántico para formar parte del equipo de investigación encargado del estudio Cartografía de la Flora Amenazada y Vegetación del Parque Nacional de Picos de Europa. Desde ese momento ha ido encadenando estudios junto al Equipo Científico del Botánico todos ellos relacionados con la flora y vegetación del Norte de España. Desde esta primavera es la encargada de llevar a buen puerto el programa de Rutas Botánicas por el Cantábrico,  proyecto en el que puede aunar  sus dos intereses: la investigación de campo y la docencia.

ANA-FERNANDEZ-fotoUP1Este verano, Ana será la responsable de impartir: La vegetación atlántica dentro de los talleres ofertados por la UP en el Festival Arcu Atlanticu. Nos explica que por medio de una charla y una extensa visita guiada por el Jardín Botánico Atlántico, nos dará a conocer cuáles son las principales causas que han configurado este patrimonio natural común a todo este territorio y nos hará descubrir su flora y vegetación más representativas. Iremos desde sus bosques hasta sus playas, veremos las plantas que usamos todos los días, las endémicas, las amenazadas o las que son invasoras. Para finalizar,  nos guiará entre los carbayos centenarios de la Carbayera del Tragamón, Monumento Natural del Principado de Asturias, representante vivo de uno de los bosques propios del territorio Atlántico que ha llegado a nuestros días en un excelente estado de conservación que,  en parte, gracias a un uso sostenible por medio de prácticas tradicionales a lo largo del tiempo.

Puedes inscribirte llamando al teléfono 985181041 o escribiendo a up@gijon.es

Ecologista convencida desde ni se sabe, Carmen Delgado es apasionada, combativa, coherente e incansable. En un momento de su vida, y quizá bastante frustrada por los escasos resultados obtenidos,  decidió pasar de la acción crítica y de la denuncia a llevar a la práctica sus ideales construyendo su propia vivienda. Y ¿cómo? Pues siguiendo los principios de sostenibilidad más vanguardistas del momento.

“Hemos tratado de hacer nuestra casa, Casa EntreEncinas , para demostrar que se puede hacer una casa a un precio asequible, sin impactos en el medio y de máxima calidad; una casa pasiva construida según criterios de bioconstrucción, resultado de la búsqueda de una vivienda autosuficiente en cuyo diseño se integran los conceptos de eficiencia energética del estándar Passivhaus y la arquitectura bioclimática. Ambos garantizan un edificio de consumo de energía casi nulo y un uso de materiales y sistemas constructivos de bajo impacto ambiental. Una casa realizada bajo los criterios de Casa Sana”.

Carmen Delgado Martín impartió los cursos Ecoviviendas, construcciones sostenibles y rehabilitación sostenible de viviendas para la UP y compartió con su alumnado todos sus conocimientos al tiempo que construía su casa. No se puede pedir más.

La casa ya está finalizada y habitada. Es la única vivienda que ha conseguido en Asturias la Certificación Passivhaus. También ha obtenido el primer premio en la categoría Residencial Unifamiliar en el ámbito Nacional de los IV Premios de Construcción Sostenible de Castilla y León. Ha sido elegida como caso de estudio en el Proyecto Europeo Construction21 y fue portada  en la revista de bioconstrucción Ecohabitar.

El alumnado que asistió a los cursos mostró un gran interés en esta temática, en unos casos por sus profesiones, diferentes  todas, pero relacionadas con el sector, que buscaban actualizarse en sus conocimientos y ponerse al día en temas que van a marcar la pauta futura de la construcción; en otros el interés se basó más en la búsqueda de información para llevar a cabo rehabilitaciones y mejoras en sus viviendas. La asistencia y la participación en clase fue intensa y los grupos formados se intercambiaron información de manera muy activa;  aún hoy siguen en contacto.