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Literatura

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Las lecturas de libros como Sandokán o El conde de Montecristo, los tebeos de Mortadelo y Filemón, la biblioteca de casa de sus padres, los profesores de literatura del IES Calderón de la Barca de Gijón, Mª Jesús del Pozo y Julio Flórez, entre otros le adentraron en el fascinante mundo de la literatura y siempre quiso que en torno a ella estuviera su profesión. Después vino la Universidad de Oviedo como estudiante de Filología Hispánica. «Fue precisamente durante mi etapa como universitario cuando empecé mi andadura en la Universidad Popular como alumno de los talleres de Creación literaria que tan bien impartía Laura Castañón. Fue una experiencia de lo más enriquecedora, tanto por el aprendizaje adquirido como por darme de bruces con otra forma de estudio alejado del sistema tradicional en el que llevaba tanto tiempo formándome». Lo que no podía imaginar entonces es que unos cuantos años después se iba a encontrar entrando de nuevo en el Antiguo Instituto, pero esta vez como docente. Estar al otro lado de la barrera le sirvió para comprender la verdadera dimensión de la Universidad Popular y, sobre todo, para darse cuenta de que la labor del docente no es otra que la del aprendizaje continuo. Talleres de poesía, de creación literaria, cursos de historia de la literatura, de literatura y cine, con alumnado diverso, pero con una característica común: exigencia, en el buen sentido de la palabra. Participantes que demandaban conocimiento, pero que también eran generosos para compartirlo tanto con él como con el resto del grupo. Precisamente esa exigencia fue  la que le hizo querer mejorar siempre pues lo principal era intentar no defraudarlos. Los comentarios de libros, donde cada uno expresaba su opinión sobre la lectura,  la asistencia a presentaciones y conferencias sobre libros, el viaje que hicieron a Valladolid para seguir la ruta de El Hereje, la novela de Miguel Delibes que habían leído y comentado en clase, todo fueron experiencias enriquecedoras que le ayudaron y le ayudan en el día a día.

Recuerda  cuando abrió su librería y nos dice: «una de las cosas de la que me siento más orgulloso es que ahí estaban, cerca de mí, Laura Castañón y el grupo poético Encadenados, un grupo surgido de uno de los talleres de Poesía que impartí en la UP, que todavía sigue funcionando y varios de sus integrantes ya han publicado libros».

Rafa no sólo vende libros, sino que asesora y colabora en programas de radio local y en el programa de la SER A vivir que son dos día de Javier del Pino. Nunca le tentó demasiado escribir, dice que le tiene mucho respeto a ese oficio, aunque tuvo un blog y colaboró con el periódico Asturias 24.

Y ahora, casi siete años después, «cada vez que organizo presentaciones, preparo el Club de Lectura o cualquier otra actividad que realizo en la librería, valoro la importancia que tiene para Gijón la Universidad Popular». Para nuestra ciudad también es muy importante contar con un espacio como el que regenta Rafa.

Benigno%20Delmiro[2]Benigno es ante todo una persona que contagia entusiasmo, lo era entonces y continúa siéndolo ahora. No es solo su fluidez verbal, la velocidad con la que relata sus conocimientos, su expresividad corporal, sino el énfasis y la emoción con la que envuelve todo aquello que le resulta apasionante.

Entró en contacto con la Universidad Popular de Gijón a través de su primer director, Manuel García Fonseca «El Polesu». Llevaban solo un cuatrimestre de rodaje y la profesora de literatura, Guillermina, había ganado en julio la oposición de Bachillerato. Dejaba así vacantes las plazas de Creación Literaria y de Historia de la Literatura. El proyecto de la UP que, en esencia, daba prioridad absoluta a las necesidades y exigencias educativas, culturales y recreativas de cada participante, le resultó apasionante. Se presentó en concurso público y lo contrataron en septiembre de 1982. De este modo se estrenó profesionalmente como profesor de literatura en un contexto pedagógico que poco o nada tenía que ver con la enseñanza reglada.

Para organizar las clases de Creación Literaria a la manera de talleres literarios tuvo que rebuscar en una bibliografía por entonces escasa y confiar mucho en la creatividad personal. Una vez puesto en marcha cada proyecto, las sugerencias e innovaciones constantes procedían del alumnado participante, que pronto se constituyó en el eje de todo el trabajo. Es más, como no podían matricularse en el mismo curso reiteradamente, por eso de evitar el posible «clientelismo», un grupo muy numeroso de sus «ex alumnos, hombres y mujeres», formaron el «Taller de creación literaria» de reunión semanal encargado de abastecer de propuestas a las clases ordinarias y sacar adelante la revista de creación, Láudano, bajo el amparo de la propia UP. Pudo comprobar en directo como se multiplica la energía creadora cuando se siente, se reflexiona y se inventa en equipo; así como el potencial organizativo y la capacidad de convocatoria que emanaba del proyecto de educación popular UP.
En julio de 1984, ganó en Madrid una cátedra de bachillerato y se fue a Tarazona (Zaragoza).
Nos ha relatado sus recuerdos del paso por la UP pero apenas nos ha comentado nada de su currículum porque es muy humilde pero os diremos que es doctBeni-1987-webor en Filología Hispánica y catedrático de Lengua y Literatura, ahora jubilado. Es especialista en literatura minera, teniendo publicadas las siguientes obras relacionadas con ese tema: La voz en el pozo. El trabajo en las minas y su presencia en la literatura, (Madrid, Akal, 1993) y Literatura y minas en la España de los siglos XIX y XX, (Gijón, Trea, 2003). Por otro lado, es coordinador de talleres literarios e investigador en didáctica de la escritura creativa (La escritura creativa en las aulas. En torno a los talleres literarios, Barcelona, Graó, 2002). Ha sido coordinador de Cuentos de mujeres sobre la mina, (Gijón, Colección Máquina de las palabras, 2005), y preside desde sus inicios el jurado del Concurso de Relatos Mineros «Manuel Nevado Madrid» promovido por la Fundación Juan Muñiz Zapico de CCOO de Asturias. También realiza funciones de coordinador en el equipo de redacción de la publicación de la obra Horacio el Paisano. Inició el taller literario que años después dio origen a la tertulia literaria Tom Malory de El Entrego, a través de la cual se dan a conocer nuevos escritores, y que todavía se mantiene a lo largo del tiempo después de más de 10 años de existencia, contando ya con una veintena de publicaciones. Uno de sus últimos trabajos es Nuberu, veinte años de historia, donde hace un repaso por los treinta años de historia de este mítico grupo.

«Solo estuve cuatro cuatrimestres en la UP, dos años de manera intensa, lo que para mí supuso una experiencia única, una especie de paraíso perdido al que acudo cuando contraataca la nostalgia (ahora que me acabo de jubilar) y despertaron para siempre, mi interés y compromiso con todas las experiencias de talleres literarios ocurridas en mis últimos treinta y tres años. De hecho, investigo desde hace muchos años en dos campos: el de la literatura minera y el de la escritura creativa en las aulas y en los talleres literarios, en los que participo como coordinador justo desde que dejé la UP, en 1984».

Como ya nos ha comentado se acaba de jubilar y con la misma vehemencia que usa en sus exposiciones orales nos ha regalado este apunte biográfico.
Gracias, Benigno.

 

Esta xixonesa collecha del 81, maestra y escritora, muyer de falar sele y posao y nieta de playa, graduó en Maxisteriu por Educación Infantil na Universidá d’Uviéu; tamién ye Esperta  Universitaria en filoloxía asturiana, magar que la llingua del país yá –y la semaren curioso dende casa, y la regaren nel colexu Jacinto Benavente, onde estudió,  y depués ella fixo que granare hasta convertila nuna de les nueves y  más respetaes voces de la lliteratura n’asturianu.

Ye especialista en lliteratura infantil y remana como poques les pallabres, estrumiéndoles y afalagándoles hasta camudales  n’histories enllenes de suaños coles que ganó dellos premios como’l concursu de Llectures pa Rapazos de l’Academia de la Llingua nel añu 2005 con La caxa de cristal o el  Premiu de la Crítica d’Asturies a la meyor obra infantil n’asturianu en 2010 con Mio ma la pirata. Escribió Vivo una casa Malva (2011),  onde les mantes güelen a sal  y a fruta y guarden nel cuartu d’una casa los enfotos y esperances de neños, neñes y madres.

17Diz  que la educaron «cola llingua que se fala n’alto y la que se siente al escuchu y va pasando de boca a oreya como un secretu» y asina seliquino y reblincando, como bona bailarina que tamién ye, punxo Nome nel añu 2011 a una escoyeta de rellatos pa públicu adulto nos que con prosa poética fala de sitios, realidaes y sentimientos qu’unes vegaes tán cerca y otres tán lloñe. Lo último que conocemos  d’ella son unes perguapes Pincelaes (…)«que faen  por dir dibuxando les pallabres, esperiencies, emociones, lleendes y paisaxes qu’otres persones yá cuntaron. A pincelaes d’acuarela, anotaes nun cuadernu de viaxe, y col mesmu  envís épicu que proclamaba Rustichello, describe llugares que yá formen parte de la so llínea vital».

Pero hai tantes Iris como colores tien el so arcu; amás de la social, la lliteraria, la bailarina… ta la maestra qu’entamó a poner escuela d’asturianu na Universidá Popular nel 2007; fueron tres años percorriendo dellos Centros Municipales y el Vieyu Institutu col diccionariu, la gramática y tol enfotu y les ganes de deprender la nuestra llingua a xente de lo más variao. «Yera complicao pola bayura y diversidá del alumnáu; xente con edaes ya petites distintos y con diferentes niveles de conocimientu del asturianu; dende persones universitaries a otres xubilaes; xente que se desenvolvía bien no oral pero con abondes carencies gramaticales, dalgunes asturianes, otres de fuera d’Asturies». Punxo clases d’aniciu, nivel avanzáu, torna y foi la encargada del únicu cursu d’espresión oral n’asturianu que se fizo na UP, nel branu del 2009. «Foi una esperiencia fundamental, mesmo  no Llaboral polo que tien de retu cono no personal; siempre ye prestoso ver cómo la xente ruempe a falar y escribir  na llingua d’Asturies, fraña prexuicios llingüísticos  y s’implica  pa cola cultura asturiana al tiempu que conoz y comparte esperiencies con otres persones. Recuerdo que siempre diben  facer la prueba de conocencia de l’Academia de la Llingua Asturiana; quedábamos y díbamos toos xuntos a Uviéu. Pasábenla, siempre».

Pero Irís nun aportó a la Universidá Popular  de la mano de la llingua,  yá andaba danzando enantes  con Elena Reales  y Miguel Quiroga. Tamién fizo dellos cursos  pa docentes, venceyaos cola didáutica.

Fai trabayos como traductora, colaboradora en programes de radio, foi responsable de la revista dixital “A la gueta los suaños”, ellabora materiales didáuticos,  pon cursos y ponencies  na  Universidá, ye la responsable del  Suplementu Cultural de la Nueva España “Escolinos” y ye maestra interina d’asturianu, anguaño pon clases llingua nel colexu Lloréu en Xixón.

Y entovía-y queda tiempu pa entretener a la Reciella, una perguapa iniciativa de families pol asturianu  p’averar a lo más pequeño de la casa  a la llingua al traviés d’actividaes  como conciertos, cuentacuentos y xuegos, siempre  axuntando a les familes y col asturianu como llingua vehicular.

¡¡¡Son tantes Iris… y toes tan prestoses!!

 

 

LAURA CASTAÑON

Acaba de publicar su primera novela Dejar las cosas en sus días y no quisimos perder la oportunidad de compartir unos momentos con Laura Castañón, nuestra profesora de los Talleres literarios. Hay personas que da igual si dan clase o no, ya que su huella es imborrable. Nos habló de su experiencia como docente, de su experiencia como escritora y de los cambios que percibe en una UP que conoció en sus comienzos.

Su novela editada en Alfaguara era un proyecto  totalmente hedonista, escribía porque le apetecía contar esa historia, sin esperar en ningún momento publicarla. Decía a sus alumnos «publicar es muy difícil y ahora, en estos tiempos, añadiría que imposible». Pero se equivocó, un buen amigo, crítico literario, además de su familia, catapultaron su novela hacia la luz y ahora adorna escaparates de librerías de muchas ciudades y muchas personas visitan Bustiello tras leer su novela. La trama de su novela está inspirada en vivencias de la niñez, cuando pasaba con su madre por delante de la finca de los Pomar y comenzó a fantasear con la vida que se desarrollaba en la casa.

Impartió clases en la UP entre 1985 y 1993. Se reincorporó en 1996 hasta 2001 así que conoce bien su evolución desde unos tiempos casi míticos en los que se favorecía más la relación entre la gente ávida de cultura y se promovía el pensamiento crítico y una UP actual más diversificada, más especializada, que se va adaptando a las necesidades sociales actuales. Recuerda perfectamente los inicios y antiguos alumnos le hablan con mucho cariño de la UP y de «aquellos maravillosos años» que compartieron con las letras. Siente orgullo cuando alguno de sus alumnos publica pero también de aquellos que han encontrado el placer de la escritura, que lo hacen para pasárselo bien. Muchos de ellos le dicen que el hecho de escribir además les ayuda a leer mejor, de forma más consciente, con más criterio, de forma más analítica.

Laura, que también se dedicó a la radio, echa más de menos la docencia aunque reconoce que cuando imparte talleres no puede escribir porque «me vampirizan las historias ajenas».  La parte positiva es que a base de explicarlo, tiene tan interiorizado el método y los procesos, que le resultó bastante fácil componer su historia que,  para alegría de sus lectores, aún no ha finalizado.

Pues va a ser qué casi nada es imposible

«Ojalá entrara yo en tus párpados como un sueño sin alas» (epigrama griego).

El viernes 12 de octubre se presentó en el Centro de Cultura Antiguo Instituto el libro de poesía Sueño sin alas de José Parejo Mota (Ed. CICEES, colección Caravasar), profesor de filosofía que impartió clases de comunicación no verbal en la Universidad Popular. Se trata de un proyecto solidario en el que todas las personas que colaboran en el libro, lo hacen desinteresadamente. Los poemas hablan de amor, de la experiencia amorosa de alguien que se rebela ante el «imperio de lo efímero».  Estuvimos con Pepe, gaditano de origen, que llegó a Xixón en el año 1986, donde se siente como en casa. No es su primer libro, escribió otros sobre cultura andaluza, comunicación no verbal y educación o historias de cine. Ensayo, relatos y ahora poesía. Sueño sin alas  trata sobre amor, amor a la antigua, ese en el que no caben ni los SMS ni la inmediatez del Whatsapp porque según Pepe, «las nuevas tecnologías favorecen las conexiones pero no la comunicación». La inmediatez y el constante acortamiento del tiempo los percibe como aspectos negativos en ciertos aspectos porque aún no sabemos cómo usar y controlar esa tecnología que está anestesiando las emociones, haciendo que la gente se deslice por superficies sin profundizar, en un permanente zapping emocional que genera mucho vacío. Lo resume así «ser sujeto y no estar sujeto, para no ser objeto».

Además de profesor de Filosofía, asignatura que reivindica por la necesidad de enseñar a «pensar portada sueno sin alasradicalmente en libertad», a cuestionar el mundo y a no ser conformistas, es experto en comunicación no verbal y en resolución de conflictos. Vivió varios años en Colombia, que describe como  «país de las palabras y de la sangre» y donde desempeñó labores como mediador en conflictos. Allí vivió una experiencia extrema para lo bueno y para lo malo, en un país «con una gran riqueza cultural y ecológica pero con conflictos enraizados y una gran violencia asumida en lo cotidiano».  En su labor docente detecta, con el paso de los años, menos capacidad crítica y de concentración en su alumnado aunque considera que ganan en frescura, espontaneidad y por supuesto, en el uso de las nuevas tecnologías aunque con cierto descontrol.

Su experiencia como profesor en la UP la describe como «muy guapa, con dos aspectos muy positivos,  uno, la actitud del alumnado y su agradecimiento extraordinario por lo aprendido y  otro, la cercanía del personal técnico porque siempre facilitaron todo, estaban a pie de obra; no hubo el más mínimo problema,  lo viví como un regalazo».

En primera línea o en retaguardia, seguiremos intentado superar la inmediatez para dar paso a lo importante y esperamos contar contigo en ese camino Pepe.

Un momento de la presentación de sueño sin alas. Fotografía Sabel F.G.

Un momento de la presentación de sueño sin alas. Fotografía Sabel F.G.

Berto Peña en la Plaza del Parchís

Berto Peña en la Plaza del Parchís

El pasado domingo,  acudimos al Jardín Botánico Atlántico a la presentación del libro Cuentos y Leyendas Asturianas de Árboles y Plantas.  El autor de los textos y las ilustraciones,  Alberto Álvarez Peña,  es profesor de la UP y este verano,  dentro del  Festival Arcu Atlánticu ofrecerá dos conferencias denominadas: Elementos iconográficos en la mitología del Arco Atlántico y Mitología en el Arco Atlántico.

No es su primer libro pues lleva a sus espaldas unas 21 publicaciones dirigidas a diversas  edades,  bien en castellano o asturiano pero siempre relacionadas con la etnografía y la cultura tradicional asturiana. Éste que se acaba de publicar es el primero dedicado íntegramente a la Botánica que como Berto apunta,  es otro vaso comunicante de la Mitología,  así como lo es  la Arqueología, la Medicina, la Historia…

Aunque nació en Gijón sus orígenes provienen de Caso. Allí escuchaba los  cuentos y leyendas que contaba su güelu.  Más tarde leyendo a Aurelio del Llano o Constantino Cabal, folcloristas del siglo pasado,   comprobó que sus historias coincidían con las que escuchó a su  abuelo. Su afición al monte le facilita charlar con «paisanos» de diversas zonas de Asturias de los que recoge, ya con un método y grabadora, dichos, creencias, leyendas y cuentos.  Su trabajo se basa en saber  escuchar, «pues a cuanta más gente escuchas, mejor sabrás preguntar. Es como echar un anzuelo para pescar». A  pesar de lo que podamos pensar, la tradición oral es un terreno rígido e inamovible, al final siempre  aparecen como nacieron, puede haber ligeras variantes, que  se introducen acordes con los tiempos. Además se repiten en distintos países, alejados geográficamente como Inglaterra, Alemania,  Polonia… lo cual prueba que hay una conexión  pues comerciaban, se movían y por tanto había un intercambio de experiencias y en definitiva de culturas.

«Para explicar  porqué encontramos el mismo mito o leyenda en lugares muy alejados geográficamente podemos recurrir a movimientos migratorios o bien a una matriz común, valga la metáfora de la nieve que en un primer momento puede cubrir la montaña y el valle pero que con el deshielo va desapareciendo y solamente queda perenne en los viejos neveros o las zonas más sombrías. Así, la tradición pudo haber desaparecido por diversos procesos pero permanece en aquellas zonas más remotas o que mantuvieron un modus vivendi más tradicional.»

Su experiencia como profesor de la UP fue muy positiva le «prestó» mucho. Las personas están muy interesadas, son muy receptivas, participan y él también aprende con sus aportaciones.

Este verano pretende acercar  la mitología, leyendas y mitos comunes del Arco Atlántico desde una visión muy interdisciplinar, pues al tratarse de una temática tan amplia pondrá más énfasis bien en la Botánica, o la Medicina, o la Historia… en función de los intereses del público asistente.

Una conversación con Javier Almuzara (Oviedo, 1969) es como abrir el cofre de los tesoros para ir reconociéndolos uno a uno con entusiasmo y curiosidad. Resulta difícil tomar notas pues lo que realmente apetece es escuchar con atención y no perder detalle.

El poeta autor de El sueño de una sombra (1990), Por la secreta escala (1994) o Constantes vitales (2004) entre otros, desembarcó en la UP hace más de diez años encargándose de establecer una relación apasionada entre letra y música porque «sin la letra, la música es una emoción hueca y sin música, la letra, es un pensamiento hosco». Por eso es necesario analizar la música, para sacarle un partido más cabal, no tan intuitivo, para ir más allá del golpe de efecto sentimental. Acercarse a la poesía requiere un esfuerzo intelectual para poder disfrutar de su musicalidad, un esfuerzo que bien merece la pena. Eso es lo que enseña en sus clases porque «ni la música es tan sencilla como aparenta si se piensa bien, ni la poesía es tan difícil si se siente bien».  Para él, su alumnado es cómplice y la UP un espacio que le permite compartir sus entusiasmos:  «creo en la seducción de los entusiasmos, la pasión sustituye  la retentiva, la hace innecesaria». De ese modo,  Almuzara convierte sus clases en un espacio acotado por murallas invisibles, en el que algo en suspensión, la melodía que envuelve sus palabras,  impregna a sus discípulos y les enseña  que tanto música como poesía buscan verdades sentimentales, verdades universales.

Fotografía: Mª Jesús Flórez

Fotografía: Mª Jesús Flórez

Describe su último libro Catálogo de asombros (Impronta, 2012) como una recopilación de admiraciones, de agradecimientos, de deudas culturales. «En esa enumeración parcial está toda mi riqueza que es una sucesión de deudas. Cualquier vida vivida con plenitud está llena de deudas y este libro es una declaración de deudas que son toda mi fortuna». Contiene música, literatura y también biografía, deudas culturales y vitales. Se trata de un libro con arbitrariedades, desdeñoso con algunas personalidades porque «en los rechazos también está implícita una declaración de amor». Rechaza las figuras que representan algo que detesta y eso le reafirma en otros valores de personalidades que están en su onda, a las que ama. No se puede razonar sobre lo que se ama pero si se puede tomar distancia sobre lo que se detesta porque es más fácil analizar los motivos de rechazo mientras que «amar no acepta imperativo».

Sobre sus proyectos literarios, está preparando, en prosa, una recopilación de ensayos líricos, Luces largas,  que son continuación natural de su último libro Catálogo de asombros. En poesía tiene dos proyectos entre manos, un libro de poemas propio y una recreación del poeta persa Omar Jayyam. También está trabajando en una selección de aforismos de Jules Renard.

Próximamente participará como docente en un taller que se desarrollará en Litografía Viña. Las paredes hablan es una propuesta de fusión gráfica-textual en la que  se encargará de la parte literaria. Consistirá en realizar una instalación inspirada en las acciones poéticas callejeras. Javier considera necesario sacar partido a la literatura más pública: los grafittis, los desahogos, las verdades y dudas políticas porque gran parte del talento anónimo está por las paredes. «El talento es algo común, solo hay que saber dónde encontrarlo». Se embarcó en este proyecto porque considera que las acciones poéticas no se pueden desdeñar ya que son una parte de la literatura contemporánea.

Javier Almuzara considera la UP un lujo cultural, «como lujo, extraordinario y como cultural, necesario».

Para la UP es un lujo contar contigo Javier, un lujo tan necesario como extraordinario.