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Fotografía

Juan Carlos Tuero llegó a la fotografía en el 78, porque la física y la química se le atragantaron en  tercero de BUP y no podía pasar a COU. Así que para no estar un año sólo con una asignatura lo que hace es matricularse en el nocturno y buscar trabajo. A través de un anuncio en prensa entra en una empresa madrileña que se dedicaba a hacer fotos por las casas. No tenía ni idea de la materia pero le enseñaron a encuadrar y a enfocar. No era necesario mover el diafragma pues estaba fijo con un tornillo. Esta actividad le empieza a gustar y comienza a investigar quitándole el tornillo a la cámara para poder manipularla. Hace pequeños cursos, compra revistas y libros y va aprendiendo de forma autodidacta.

Un día paseando  por el Parchís,  vio un cartel anunciando la apertura de la UP  y los futuros cursos  entre los que se encontraba de fotografía. Cuando pregunta por ellos le comunican que aún no están seleccionados los profesores y en segundos pasó de interesarse como alumno a profesor llegando a ser junto a su futuro socio Bernardo González Corces  los primeros monitores de fotografía de UP.

Aula de fotografía en la casa de Nava en los años 80

Aula de fotografía en la casa de Nava en los años 80. Foto realizada por J.C. Tuero.

Su primer acercamiento a la prensa fue en esta época. Le proponen colaborar en una revista que según sus palabras «duró un cuarto de hora».  Era el responsable de las fotos para unos reportajes que se llamaban Antes famosos ahora olvidados.  Al mismo tiempo le llaman para trabajar en la Hoja del Lunes y un año más tarde comienza en La Voz de Asturias diariamente. Se encargaba de todo tipo de información desde fotos de deportes, baches, plenos a cualquier cosa que fuese noticia en Gijón.

Desde la UP organiza una muestra de Fotografía de prensa en Asturias donde colaboraron grandes fotógrafos: Guerrero, Víctor Arrieta, Ramón González, Farpón, Matilla y muchos más. Esto supuso el germen que dio lugar a la exposición y catálogo de Gijón: un año en fotos que organizaba  con carácter anual, la Fundación Municipal de Cultura desde 1984 hasta 1994.

Compagina la actividad docente con su trabajo en prensa  y otros muchos: fotógrafo del Festival de Cine, de los Encuentros de Cabueñes, un estudio de diseño asociado con otros profesores de la UP… Todo esto lo compartía con Bernardo y firmaban sus fotos como Tuero Corces. En el 89 se va su alter ego para Madrid y es en ese momento cuando decide optar por la fotografía y abandonar la docencia al no poder encargarse de todo. En esa época comienza a trabajar en el Marca y fruto de esa colaboración se dedica en exclusiva al deporte, en su faceta de fotoperiodista.

En el 98 abre un estudio junto a Juanjo Arias,  antiguo discípulo de su paso por la UP,  realizando fotos para agencias de publicidad e instituciones. Esto hace que sea unos de los responsables del proyecto La Gran Foto de Asturias que consistió en hacer retratos a todo aquel que se prestase en el pabellón del Principado de Asturias de la Feria de Muestras durante dos años consecutivos. Estima que haya hecho unos 30.000 retratos y todo ello culminó con una exposición de un mosaico de fotografías de asturianos,  en el Paseo de Begoña,  inaugurada en el 2007.

Y siempre entre exposiciones,  a un lado u a otro del objetivo, le conduce a Un fotógrafo, una ciudad y un tiempo que reunió más de un centenar de  imágenes tomadas a lo largo de 25 años de profesión  y que forman parte de nuestra historia y nuestra biografía: la Plaza Mayor con coches aparcados, el Castillo de Salas hundido,  el barrio de La Santina  hoy integrado en el parque Los Pericones, el concierto de Miles Davis… Este mismo año es nombrado presidente de la Asociación Profesional de Fotoperiodistas Asturianos. Desde aquí organizan, entre otras muchas cosas,  las Jornadas de Fotoperiodismo con  exposiciones,  ediciones de libros, mesas redondas que contaron con la participación de fotógrafos de la talla de Sebastián Salgado, Gonzalo Juanes, Manu Bravo, Pedro Armestre, Andoni Canela… la muestra  MIRAES, donde exponen fotoperiodistas de la región y que tiene establecido el galardón, Memorial Ramón González que premia la mejor fotografía en Asturias y que Tuero recibió en el 2006. Aunque este no ha sido el único que ha conseguido ya que también obtuvo,  durante tres años consecutivos, el premio a la mejor fotografía periodística realizado por un autor asturiano en el Salón de Navidad de Fotografía organizado por Cajastur.

En la actualidad sigue en su estudio con Juanjo Arias, con quién también comparte firma de las fotografías para el diario Marca y La Nueva España.

Decía Susan Sontag que «la fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma» y con Juan Carlos Tuero miramos Gijón de otra manera.

juan carlos tuero

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La Universidad Popular colabora desde 2011 con el Centro de Interpretación del Cine en Asturias (CICA), fundación privada de carácter cultural perteneciente al Casino de Asturias. Estuvimos hablando con su director, Víctor Guillot y nos explicó entre otras cosas que el CICA se dedica a la promoción del cine, especialmente del cine en versión original subtitulada, pero no solo, también a cualquier otra expresión artística y cultural como la fotografía, la música, la literatura y aquellas vinculadas con el cine. A diferencia de otras filmotecas, cuenta con una programación versátil y permeable.  Todo esto se hace con una manera distinta de entender la cultura,  informal, divulgativa, seria y rigurosa. Otra de sus ofertas imprescindibles es su magazin digital Neville en el que colaboran profesionales del cine, periodistas, críticos, etc. El Centro de Interpretación del Cine en Asturias es, en resumidas cuentas, un lugar de encuentro para el debate cultural, político y social.


fotos victor dosVíctor Guillot proviene del mundo del periodismo y sigue vinculado a él como columnista en La Nueva España y en Asturias24, es director del CICA desde 2011 y desde ese mismo momento entendió la importancia de la formación como parte de su proyecto para esta fundación; no solo la formación especializada sino también  de carácter divulgativo  y es ahí donde entra de frente la Universidad Popular con una oferta de cursos que es programada a medida y en coordinación con este centro. Guillot afirma que «la forma de trabajar del personal técnico de la UP con el CICA encajaba perfectamente y nos permitió programar nuevos cursos fruto de la colaboración, además obtuvimos muy buena respuesta por parte de la ciudadanía».

Describe los orígenes de la UP como «abrir una ventana para que entrara el aire» con cursos orientados a la clase obrera en un momento en que la ciudad vivía una situación muy deprimida. Afirma que la UP dignifica la ciudad por la naturaleza de los cursos y porque independientemente del momento histórico, desde un punto de vista humanista, la formación siempre será una herramienta de progreso.  «La UP, 30 años después, sigue siendo leal a esa idea, a pesar de todo y a mí me gusta formar parte de ese compromiso porque lo siento como mío”.

A ti ya te sentimos como nuestro, Sr. Lobo.

Sara Matilla es una de nuestras alumnas más jóvenes. Tiene 17 años y está haciendo Bachillerato en el Emilio Alarcos. Aún no tiene decidido que estudiará cuando termine en el instituto, si será Magisterio por la especialidad de idiomas o fotografía o ambas cosas. Lo que tiene claro es que no dejará la fotografía pues le encantaría dedicarse profesionalmente a hacer reportajes de boda y comuniones y «soñando un poco» trabajar para una revista de moda tipo Vogue como fotógrafa.  

La fotografía siempre formo parte de su vida, siempre tuvo una cámara en sus manos, pasó de la de juguete donde disparas y sale un payaso a una compacta en muy poco tiempo. Su padre es un gran aficionado, le enseño a revelar fotografía aunque la analógica no le apasiona. Le gusta más la posibilidad de editar y retocar con el ordenador y sobretodo le encanta la inmediatez de la fotografía digital. Pero su «obsesión» como ella lo califica, surgió a los 12 años.  Sara bailaba balé,  sufrió una lesión que la alejo de las tablas y fue entonces cuando se interesó por la fotografía. Aprendió de forma autodidacta ayudada por Internet y asistiendo a algún curso de fin de semana. A los 14 años ya tenía una cámara réflex digital. El pasado año, cuando alcanzó la edad requerida en la UP,  empezó a asistir a cursos de: fotografía avanzada, composición, uso del flash de mano… Eligió la Universidad Popular pues su madre se la recomendó ya que también fue alumna y resultaban más asequibles. De su paso por estos cursos destaca lo mucho que aprendió y le encantó tratar con gente con las mismas inquietudes independientemente de la disparidad de  edad, ya que ella siempre era la más joven. Había gente mucho mayor «como sus padres», pero nunca se sintió desplazada. Dice también que las salidas en el curso le sirvieron para aprender más y conocer a sus compañeros en acción con los que todavía sigue quedando para hacer fotos.

El pasado año se hizo ya con una cámara profesional, fue difícil convencer a sus padres pero al final cayó para Reyes;  estos últimos fueron ayudados por una beca que recibió por acabar la ESO con buenas notas. Hace menos de un año que la tiene pero ya le encargaron algún reportaje de bodas, comuniones y bautizos. Sus fotos se pueden ver en su facebook.

Este cuatrimestre no se matriculará en ningún curso ya que  quiere centrarse en sus estudios, aunque no descarta en un futuro próximo apuntarse algún otro relacionado con las nuevas tecnologías o alguna artesanía.

Bienvenida Sara, no dudamos que una imagen vale más que mil palabras.

Sara y su inseparable amiga, la cámara de fotos

Sara y su inseparable amiga, la cámara de fotos

Fernando González comenzó a impartir clases en la UP en 2008, dirigió el curso de Fotografía on line  y desde hace unos años, ha impulsado la utilización de las redes sociales con fines didácticos, logrando una alta participación por parte del alumnado.

En sus clases  no utiliza presentaciones de power point,  sigue con la pizarra de toda la vida pues le ayuda a transmitir y desarrollar los conceptos. El cañón lo utiliza sólo para ver fotografías. No obstante, se apoya en un blog para «colgar los apuntes»  y en otras  redes sociales.  El blog es muy sencillo, para que cualquiera que no tenga ni idea de informática pueda acceder a  él. Este formato le permite actualizar y ampliar en todo momento. Considera que las redes sociales son integradoras de otras herramientas.  En los grupos  que forma en facebook indica ejercicios, cuelgan artículos interesantes, formulan y resuelven dudas y en definitiva está en contacto su alumnado haciendo una enseñanza continuada y dinámica en la que todo el mundo aporta.  Esto facilita que quien participa pueda extraer conclusiones por sus propios medios. «Se dan las herramientas para que se encuentren  las soluciones». Aunque se haya acabado el curso,  Fernando sigue activo en las redes sociales y contestando a todas aquellas preguntas y dudas que le planteen.   ¡Vamos!  La esencia de la metodología con la que se inicia la UP hace 30 años.

Este Licenciado en Historia del Arte se define primero como profesor de fotografía y luego como fotógrafo.  Tras finalizar sus estudios decidió vivir en Italia por un tiempo para conocer parte de su inmenso patrimonio cultural.  La fotografía siempre estuvo presente en su vida como aficionado y realizando reportajes en diferentes trabajos con los que reunió dinero para irse a Italia. Se establece en Florencia  y aprovecha para profundizar sus estudios en fotografía con Gloria Marco, fotógrafa española afincada en esta ciudad. Continúa en la Universidad Autónoma de Barcelona donde inicia Fotoperiodismo y es en aquella época donde se vuelca hacia la fotografía social.  Comienza un proyecto personal denominado Abogados Invisibles y espera que  vea la luz cuando tenga 50 años en forma de exposición y catálogo. «No me gusta que mis fotos estén en una pared exhibiéndose, quiero que estén en una estantería, en un libro acompañado de otros libros y para ello quiero que mi obra sea perfecta para poder mostrarla». «La cámara es una herramienta para poder expresarse, dar voz a los que no la tienen y mostrar su visión del Mundo».

Foto: Adelaida Pidal

Foto: Adelaida Pidal

La UP supuso un pulmón para Fernando por muchos motivos. No solo le permitió seguir aprendiendo y mejorando en su profesión, también está relacionado con el alumnado que le inspira creativamente,  de hecho va a comenzar con  un nuevo proyecto artístico relacionado con la huella que algunos dejan en él, lo llamará Alumnos Vocacionales.

Este verano se verá inmerso en el taller de fotografía de la UP, Ciudades con mar  que se celebrará  dentro del Festival Arcu Atlánticu. Se trabajará en la composición de la imagen desde su aspecto más creativo. El eje central serán los  elementos comunes entre la ciudad de Nantes y Gijón. Se desarrollará en gran parte en la calle, a pie de foto, intentará no estar conectado; no obstante,  irá provisto de una tablet que es su última adquisición como herramienta  docente porque Fernando siempre está en red.