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Archivos Mensuales: abril 2016

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Las lecturas de libros como Sandokán o El conde de Montecristo, los tebeos de Mortadelo y Filemón, la biblioteca de casa de sus padres, los profesores de literatura del IES Calderón de la Barca de Gijón, Mª Jesús del Pozo y Julio Flórez, entre otros le adentraron en el fascinante mundo de la literatura y siempre quiso que en torno a ella estuviera su profesión. Después vino la Universidad de Oviedo como estudiante de Filología Hispánica. «Fue precisamente durante mi etapa como universitario cuando empecé mi andadura en la Universidad Popular como alumno de los talleres de Creación literaria que tan bien impartía Laura Castañón. Fue una experiencia de lo más enriquecedora, tanto por el aprendizaje adquirido como por darme de bruces con otra forma de estudio alejado del sistema tradicional en el que llevaba tanto tiempo formándome». Lo que no podía imaginar entonces es que unos cuantos años después se iba a encontrar entrando de nuevo en el Antiguo Instituto, pero esta vez como docente. Estar al otro lado de la barrera le sirvió para comprender la verdadera dimensión de la Universidad Popular y, sobre todo, para darse cuenta de que la labor del docente no es otra que la del aprendizaje continuo. Talleres de poesía, de creación literaria, cursos de historia de la literatura, de literatura y cine, con alumnado diverso, pero con una característica común: exigencia, en el buen sentido de la palabra. Participantes que demandaban conocimiento, pero que también eran generosos para compartirlo tanto con él como con el resto del grupo. Precisamente esa exigencia fue  la que le hizo querer mejorar siempre pues lo principal era intentar no defraudarlos. Los comentarios de libros, donde cada uno expresaba su opinión sobre la lectura,  la asistencia a presentaciones y conferencias sobre libros, el viaje que hicieron a Valladolid para seguir la ruta de El Hereje, la novela de Miguel Delibes que habían leído y comentado en clase, todo fueron experiencias enriquecedoras que le ayudaron y le ayudan en el día a día.

Recuerda  cuando abrió su librería y nos dice: «una de las cosas de la que me siento más orgulloso es que ahí estaban, cerca de mí, Laura Castañón y el grupo poético Encadenados, un grupo surgido de uno de los talleres de Poesía que impartí en la UP, que todavía sigue funcionando y varios de sus integrantes ya han publicado libros».

Rafa no sólo vende libros, sino que asesora y colabora en programas de radio local y en el programa de la SER A vivir que son dos día de Javier del Pino. Nunca le tentó demasiado escribir, dice que le tiene mucho respeto a ese oficio, aunque tuvo un blog y colaboró con el periódico Asturias 24.

Y ahora, casi siete años después, «cada vez que organizo presentaciones, preparo el Club de Lectura o cualquier otra actividad que realizo en la librería, valoro la importancia que tiene para Gijón la Universidad Popular». Para nuestra ciudad también es muy importante contar con un espacio como el que regenta Rafa.