archivo

Archivos Mensuales: febrero 2016

Casi por casualidad arribó a  la UP un verano en que se buscaba profesorado, casi por casualidad pero no del todo  ya que vivió en Gijón hasta que a  los 16 años se trasladó a Madrid para estudiar Arte Dramático en la RESAD. Su madre vivía aquí y ella volvió en esos días en que los veleros perfilan el horizonte de San Lorenzo. Vio un anuncio en que solicitaban profesorado para la UP y en 1984 comenzó a dar clases de teatro y expresión corporal.

20150908_184540

«Eran tantas las carencias culturales y tan grandes las ganas de aprender que la UP dio respuesta a esa necesidad acumulada durante tantos años. Dar respuesta a las inquietudes artísticas fue también otra de las grandes aportaciones de la UP a una ciudad que ya contaba con varias asociaciones teatrales pero en la que aún no existían compañías profesionales».  Marián Osácar reconoce hoy muchos rostros del teatro porque empezaron en la UP. Pero la UP no solo nutrió la profesión, también se creó una red permanente de públicos con muy buen criterio «porque no hay mejor manera de saber apreciar una puesta en escena que haber experimentado con técnicas teatrales».

 

Ve la UP como un espacio de trabajo colectivo donde sigue siendo posible asumir un mayor riesgo creativo porque no tiene la presión del mercado. En general considera que la UP sigue cubriendo esa oferta de materias no incluidas en la formación reglada y «sigue apostando por generar curiosidad e interés por los lenguajes artísticos, desarrollando habilidades, disfrute y enriquecimiento personal, a veces aplicables en la mejora y distinción de los C.V. de las personas asistentes». Para Marián la UP conserva un elemento esencial de sus inicios, poder compartir gustos y aficiones en grupos afines que, algunos de los cuales perduran.

 

Tras varios años desarrollando otras labores técnicas que la apartaron de las artes escénicas, volvió con fuerza cuando pasó a formar parte del equipo de FETEN en 1996 siguiendo a día de hoy al frente de la Feria que movía de aquella unas quince compañías y cincuenta personas acreditadas. Ahora que celebra sus 25 años, reúne a setenta y dos compañías de diecisiete países y de quince comunidades autónomas, con más de seiscientas personas acreditadas y más de ciento sesenta funciones en una feria que abraza todas las formas de expresión de las artes escénicas: teatro, danza, música… Habla con pasión de la feria y destaca la relevancia de un evento único en el Estado Español, un lugar de encuentro entre el mercado y las nuevas tendencias creativas de ámbito profesional y a su vez una oportunidad extraordinaria para que Gijón/Xixón disfrute de un festival que como tal, si no fuera feria, no sería posible organizar.

 

Para Marián, ya desde estudiante, siempre fue una prioridad la visibilidad y promoción de las artes del movimiento. A partir de 2000, apostó desde la FMCEyUP por dar un lugar a la danza contemporánea y las técnicas corporales como motor de creación, implicándose en la propuesta y puesta en marcha de un festival de danza, Danza Xixón, a partir de un congreso realizado en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. Tras 15 ediciones se puede ver el impacto en la ciudad de haber creado público específico de danza.

 

Como Jefa de Departamento de Promoción de las Artes en la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular que es, ve imprescindible destacar la importancia de la música e imagen en el tejido cultural de la ciudad. Comparte también espacios con el Taller de músicos que desarrolla festivales como el de Música Antigua o los talleres de Improvisación, o el Centro de Imagen con su ciclo anual de cine Peor Imposible. No duda en resaltar la profesionalidad de su equipo de trabajo al que considera altamente cualificado y que año tras año consigue que todos los eventos que organizan sigan creciendo, devolviendo a la ciudad el capital social que invierte, cumpliendo su labor como empleados/as públicos/as.

 

Nuestras felicitaciones por esos 25 años de FETEN… ¡¡¡y que cumpla muchos más!!!

 

Benigno%20Delmiro[2]Benigno es ante todo una persona que contagia entusiasmo, lo era entonces y continúa siéndolo ahora. No es solo su fluidez verbal, la velocidad con la que relata sus conocimientos, su expresividad corporal, sino el énfasis y la emoción con la que envuelve todo aquello que le resulta apasionante.

Entró en contacto con la Universidad Popular de Gijón a través de su primer director, Manuel García Fonseca «El Polesu». Llevaban solo un cuatrimestre de rodaje y la profesora de literatura, Guillermina, había ganado en julio la oposición de Bachillerato. Dejaba así vacantes las plazas de Creación Literaria y de Historia de la Literatura. El proyecto de la UP que, en esencia, daba prioridad absoluta a las necesidades y exigencias educativas, culturales y recreativas de cada participante, le resultó apasionante. Se presentó en concurso público y lo contrataron en septiembre de 1982. De este modo se estrenó profesionalmente como profesor de literatura en un contexto pedagógico que poco o nada tenía que ver con la enseñanza reglada.

Para organizar las clases de Creación Literaria a la manera de talleres literarios tuvo que rebuscar en una bibliografía por entonces escasa y confiar mucho en la creatividad personal. Una vez puesto en marcha cada proyecto, las sugerencias e innovaciones constantes procedían del alumnado participante, que pronto se constituyó en el eje de todo el trabajo. Es más, como no podían matricularse en el mismo curso reiteradamente, por eso de evitar el posible «clientelismo», un grupo muy numeroso de sus «ex alumnos, hombres y mujeres», formaron el «Taller de creación literaria» de reunión semanal encargado de abastecer de propuestas a las clases ordinarias y sacar adelante la revista de creación, Láudano, bajo el amparo de la propia UP. Pudo comprobar en directo como se multiplica la energía creadora cuando se siente, se reflexiona y se inventa en equipo; así como el potencial organizativo y la capacidad de convocatoria que emanaba del proyecto de educación popular UP.
En julio de 1984, ganó en Madrid una cátedra de bachillerato y se fue a Tarazona (Zaragoza).
Nos ha relatado sus recuerdos del paso por la UP pero apenas nos ha comentado nada de su currículum porque es muy humilde pero os diremos que es doctBeni-1987-webor en Filología Hispánica y catedrático de Lengua y Literatura, ahora jubilado. Es especialista en literatura minera, teniendo publicadas las siguientes obras relacionadas con ese tema: La voz en el pozo. El trabajo en las minas y su presencia en la literatura, (Madrid, Akal, 1993) y Literatura y minas en la España de los siglos XIX y XX, (Gijón, Trea, 2003). Por otro lado, es coordinador de talleres literarios e investigador en didáctica de la escritura creativa (La escritura creativa en las aulas. En torno a los talleres literarios, Barcelona, Graó, 2002). Ha sido coordinador de Cuentos de mujeres sobre la mina, (Gijón, Colección Máquina de las palabras, 2005), y preside desde sus inicios el jurado del Concurso de Relatos Mineros «Manuel Nevado Madrid» promovido por la Fundación Juan Muñiz Zapico de CCOO de Asturias. También realiza funciones de coordinador en el equipo de redacción de la publicación de la obra Horacio el Paisano. Inició el taller literario que años después dio origen a la tertulia literaria Tom Malory de El Entrego, a través de la cual se dan a conocer nuevos escritores, y que todavía se mantiene a lo largo del tiempo después de más de 10 años de existencia, contando ya con una veintena de publicaciones. Uno de sus últimos trabajos es Nuberu, veinte años de historia, donde hace un repaso por los treinta años de historia de este mítico grupo.

«Solo estuve cuatro cuatrimestres en la UP, dos años de manera intensa, lo que para mí supuso una experiencia única, una especie de paraíso perdido al que acudo cuando contraataca la nostalgia (ahora que me acabo de jubilar) y despertaron para siempre, mi interés y compromiso con todas las experiencias de talleres literarios ocurridas en mis últimos treinta y tres años. De hecho, investigo desde hace muchos años en dos campos: el de la literatura minera y el de la escritura creativa en las aulas y en los talleres literarios, en los que participo como coordinador justo desde que dejé la UP, en 1984».

Como ya nos ha comentado se acaba de jubilar y con la misma vehemencia que usa en sus exposiciones orales nos ha regalado este apunte biográfico.
Gracias, Benigno.