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Archivos Mensuales: diciembre 2013

Como si al encontrarnos ante una obra de arte y, por el color, las pinceladas, los trazos, el manejo de la luz,…las ideas y las sensaciones que nos transmite, pudiéramos ubicarla en el tiempo y aliarnos con ella para darnos cuenta de que estamos ante una gran pintura, así hay vinos que pueden considerarse arte en sí mismos. Se trata de caldos que antes de su creación han pretendido inspirarnos y hacernos sentir más allá de los gustos que imponen los mercados. Son producciones limitadas, muy pendientes de la calidad del fruto y que son fieles al terruño y a las variedades con que están hechos.  A partir de este paralelismo, Pablo Sampedro nos define la cata de vinos como «la manera de educar los sentidos para poder percibir múltiples sensaciones y, así, poder reconocer la calidad de un vino más allá del gusto personal». Y lo hace así porque se define como artista visual y formador técnico en enología. Esta doble faceta le viene de lejos.

De niño fue premiado en certámenes de pintura en el colegio y recuerda que su padre y su abuelo habían reconvertido la antigua carbonera de la casa en una bodeguina; a su padre le iban los tintos, a su abuelo los blancos y ambos compartían el gusto por el cava. De soslayo nos confiesa que hace 30 años le permitían tomar una copa de cava brut en fechas muy especiales.

Desde entonces ha realizado un centenar de exposiciones colectivas e individuales, nacionales e internacionales, sobre todo de pintura abstracta, pero también de escultura, grabado y nuevas tecnologías. Ha participado en diversos talleres, proyectos artísticos y su obra ha sido premiada y seleccionada en varios concursos. Se ha formado como técnico en enología y maridaje así como en metodología didáctica, básica como apoyo en la docencia.

La unión de ambos mundos ha quedado patente en la realización de varias pinturas relacionadas con el vino, etiquetas artísticas, carteles de eventos como La Vendimia, charlas sobre arte, cultura y vino o exposiciones como Kunst und Wein de Berlin.

Ha impartido los dos últimos cursos de cata de vinos en la UP en los que reconoce haber estado muy a gusto: «que un alumno, por ejemplo, te agradezca personalmente lo aprendido en tu clase es algo que compensa muchísimo en la tarea docente». En sus clases insiste mucho en la educación de los sentidos, en reactivar su uso: ver, oler, saborear,… porque considera que es algo que no nos han enseñado y cada vez les sacamos menos partido. Gracias a este análisis organoléptico disfrutar de un vino de calidad ha dejado de ser elitista y de tener ese halo de exclusividad solo accesible a los expertos.

Nos invitó a catar vinos en su última clase y nos sedujo para adentrarnos en el conocimiento vinícola. Nada más y nada menos que la cultura y las sensaciones del vino.

Pablo Sampedro en un viñedo de Monasterio de Corias

Pablo Sampedro en un viñedo de Monasterio de Corias

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El pasado noviembre, Luis Núñez presentó  en la Noche Negra de Avilés su disco El cantar del Folganzán. Está  cocinado a fuego lento en su estudio de grabación,  con canciones que tenía guardadas, algunas  compuestas en su  época de Fuera de Serie y otras actuales.  La particularidad es que todas las canciones son en asturiano y lo más importante es que ha logrado reunir a 35 músicos  que colaboraron encantados, todos de lo más selecto y dispar del panorama asturiano desde Xuacu Amieva  a Jaime Beláustegui de Ilegales, Toli Morilla, Ramón Blanco de los Berrones, Mento Hevia, Víctor Ruiz, Bobi García, Mª Luz Cristóbal y otros muchos.  Como él nos comenta «la estructura de una canción es como una casa y los músicos lo que hacen es poner la decoración».

Su relación con la música es casual,  a sus 17 años estando  estudiando electrónica en la Universidad Laboral de Sevilla conoció a dos venezolanos que tocaban la guitarra y quedó tan impactado que se pasó un verano aprendiendo con un libro de acordes que le dejó un amigo. Al final de éste, ya componía y tocaba, llegando a ganar con Sombrero de Copa el primer Festival Villa de Gijón.

Formó Fuera de Serie en 1984, junto a  Víctor Ruiz y Amancio Sierra,  grupo muy conocido de la «movida gijonesa». En el 87 ya tenían editados dos discos y en el 90 marchan a hacer fortuna a Madrid pero la guerra del Golfo les frustra la posibilidad de que la Virgin  comercialice su disco. En el 92 aparece su último disco Mientras la ciudad  gira.  Se queda en Madrid  actuando en bares de alto standing pero siempre, claro está,  por la noche. Decide aprovechar las mañanas y hacer un curso de técnico de sonido. Regresa en el 96 y lo llaman de la Escuela Taller de Avilés para impartir cursos de técnico de sonido y es ahí donde se inicia en la docencia pasando al año siguiente a impartir este tipo de cursos en  la Universidad Popular. Al mismo tiempo se sigue formando en iluminación, acústica…que traslada a sus clases. Nos cuenta que «en aquella época el terreno era muy virgen, no había nada. Los alumnos de UP eran más adultos y estaban más motivados,  lo pasé muy bien». Se sorprende de que después de tanto tiempo lo reconozcan como el profesor que les  dio clase de técnico de sonido.  También fue el responsable de la iluminación del espectáculo de las Noches Mágicas del Jardín Botánico los dos primeros años. Nos comenta que fue bastante complejo por las características del lugar ya que toda la instalación era al aire libre.

En la actualidad quiere seguir dedicándose a la docencia y la música dejarla como un hobby pues está convencido que  su tipo de música nadie va a escucharla  en conciertos, que ni tan siquiera las novias o familiares.

Desde aquí te animamos a que sigas con las grabaciones pues esta es  todo un regalo.

Foto: Angel Diego

Foto: Angel Diego

Había una vez un chaval de La Calzada que acompañó a un amigo a matricularse en jardinería. Tanto le gustó lo que vio que al año siguiente era él quien se estaba matriculando. Primero estudió en León y después se traslado a Madrid para realizar la especialidad. No había tenido ningún contacto previo con la jardinería pero nada paró ya, ese gusto por lo verde. Hoy es el responsable de los parques, jardines, rotondas, zonas verdes, vivero municipal, huertos de ocio, arbolado…del concejo.  Estuvimos con nuestro «jardinero mayor», Juan Carlos Martínez y esto es lo que nos contó…

Su vinculación con la UP es una fina línea definida por el único curso impartido acerca de  agricultura biológica en 1986. Lo recuerda como algo muy teórico, no solo porque la disciplina estuviera en sus comienzos sino porque la ciudad no contaba con las infraestructuras con que cuenta ahora, «si se impartiera en la actualidad, sería un curso eminentemente práctico». Su experiencia docente es amplia, tanto en cursos como en conferencias que incluso impartió al otro lado del Atlántico, pues estuvo en Chile, Méjico y Cuba hablando de jardinería pública.

Pero Juan Carlos no es un jardinero cualquiera, es un profesional creativo y vanguardista, tendente a «meterse en muchos jardines» pues ha participado en publicaciones de libros bien traduciéndolos al asturiano o aportando sus conocimientos, nos llena la ciudad de calabazas, organiza congresos y es  un referente para otros municipios. Cree que la jardinería y la arquitectura son dos disciplinas artísticas imbricadas,  si bien la segunda «no sabe mucho de seres vivos». Define como difícil el espacio público pues «es complicado llegar a configurar un proyecto global que aúne diseño y sostenibilidad,  si tenemos en cuenta que los  jardines son cambiantes, evolucionan, no son estáticos». Son procesos creativos complejos que dependen del presupuesto, de las necesidades de mantenimiento y de que sean asumibles para quienes los van a disfrutar, «aunando lo utilitario con lo bello pues las personas deben sentirse a gusto al ocupar estos espacios».

Su jardín más querido, el del Cerillero y no solamente entran en juego cuestiones sentimentales o recuerdos de infancia, hay mucho más detrás, un pasado glorioso para un parque popular tanto en la forma en que fue construido como en su finalidad. Es una recuperación realizada no solo con cariño sino también teniendo muy en cuenta los elementos originales del parque como ha sido el río.

Define la UP como algo mítico, una posibilidad de acceso a la formación en clave lúdica e incluso al mercado laboral ya que hubo personas que empezaron en los talleres de la UP y que derivaron al mundo profesional. Considera que es una institución muy relevante: «quizás la gente está tan acostumbrada que no se da cuenta de la importancia de la UP, está ya en el subconsciente colectivo».

Esperamos que algún día retornes a este jardín mítico que tampoco deja nunca de cambiar.

Polifacéticu, inquietu y de poques palabres, seya por timidez o por un pragmatismu estremáu, facemos esta semblanza enfilando les cuentes d´una charra na que fala de sigo mesmu con dalgo de desdexu. Pero’l filu ye fuerte, dieciocho años venceyáu a la UP, primero como alumnu y más lluéu como profesor, permítenos facer esti retratu. Tuvimos con Javi Lueje, profesor de vídeo na UP.

Empezó como alumnu de cursos d’ imaxe con Roberto Coronado y Paco Vega.  Fue pa Javi l’aniciu nel campu audiovisual porque accedió a facer práutiques na tele (TLG) y dio’l saltu al ámbitu profesional.  Tamién se formó en música, clases de baxu con Carlos Redondo o David Casillas, o de guitarra con Julio Gilsanz. Alumnu tamién nel Taller de músicos con René de Coupeaud y Juanjo Mintegui, fizo un bon percorríu pela formación audiovisual d’esta Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidá Popular. Fue montaxe y edición con Premiere, nun cursu de formación pal emplegu, onde empezó la so trayectoria como profesor na UP, na que sigue anguaño poniendo clases de vídeo dixital.

Tien claro que la UP pon la educación al alcance de tola xente y que ye una oportunidá pa comenzar nun campu nuevu, mesmo nun campu llaboral. Tien un calter social permarcáu y xune lo formativo colo lúdico anque non siempre, hai cursos que poles sos carauterístiques, céntrense muncho más nel aspectu formativu porque son muy téunicos y porque ye lo que la xente demanda, ye’l casu de los de vídeo, onde busca algamar una serie d´oxetivos que den rempuesta a les espeutatives. Trabayar nel campu audiovisual, pa esti llicenciáu en Socioloxía,  nun ye solo falar de cómo remanar un programa, tamién ye necesaria la capacidá d´análizar con perspeutiva crítica, estripar los secretos de les imáxenes tan emplegaes pa mover conciencies… o p’aparcales.

Foto Javi lueje

Amás de docente tamién «doi coartada audiovisual  a diferentes temátiques que me interesen. La música ta mui presente, más que la música, los músicos». Puen topase dellos videos musicales de grupos d´Asturies de tolos estilos y tamién documentales o colaboraciones en proyectos de cálter históricu-social.

Pon talleres de música tradicional nes escueles y tamién nel Muséu del Pueblu d’Asturies, forma parte de la Escuela de Música Tradicional la Quintana, onde tamién punxo clases y agora lleva la xestión.

¡Ah! ¡Y toca’l tambor!