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Archivos Mensuales: agosto 2013

9353862646_e29ce6d6f0_oDavid Casillas es profe de bajo desde 2004.  Sin embargo, llegó a la UP  en 1992, como alumno de guitarra de Juanjo Mintegui. Y es que, después de mucho buscar, no encontró dónde aprender a tocar el bajo, que era lo que a él le gustaba.

En 1990 empezó ingeniería técnica informática y, cuando sólo le faltaban dos asignaturas para terminar, lo dejó para dedicarse por completo a la música, aunque en 2009 volvió a retomar sus estudios informáticos terminando la carrera y consiguiendo un premio en la categoría de las TIC por la presentación de su proyecto final.

Comenzó tocando en la orquesta Sonora Real y al interesarse por el jazz inició su especialización en contrabajo: primero en Madrid con Baldo Martínez y  luego  en los conservatorios de Avilés y Gijón, donde obtuvo el título de grado profesional con  premio al mejor expediente.

Actualmente colabora con Pauline en la Playa ,  y forma parte de Bandina l’ Tombo, Trío Eye in the sky proyecto, Adrián Carrio Quinteto, J.V. & Carrio latin jazz y Rossaleda. Es  miembro del Colectivo Asturiano de Jazz (CAJ).

David valora « dar clase a grupos, pues normalmente la enseñanza en música es individualizada». Según nos cuenta « tan importante como la formación es el ambiente distendido en el aula que mejora la capacidad de mantenernos motivados gracias a ese componente social».

Como no podía ser de otra forma, no considera que  el bajo sea difícil. Además, argumenta que «facilita entrar en un grupo ya que es un instrumento básico y no abunda».

¡Si quieres  tocar el bajo , ésta es tu oportunidad!

Ana  Isabel es profesora de marroquinería en la Universidad Popular desde 1999.  Su infancia la pasó en Australia, lo que le hizo conocer una sociedad multicultural, donde aprendió otras costumbres de vecinos italianos, checos, griegos… A los 11 años regresó a Asturias para cursar estudios. Desde siempre canalizó su creatividad a través de las manos, desarrollando grandes habilidades. Lo del cuero le vino de una forma casual, cuando sus hijos fueron  un poco mayores se apuntó a un curso de marroquinería que ofrecía  la Concejalía de la Mujer de Luanco. Desde ese momento quedó seducida por esta artesanía y siguió formándose asistiendo a cursos que ofrecían los Ayuntamientos o de forma privada.  Para ella «el cuero es muy vicioso,  ponerme a hacer cuero es un placer y me relaja».

Coqueteó con las ferias de artesanía y la docencia le llegó dando cursos a las AMPAS.  Ahí es  donde se percata de que la enseñanza  «no está nada mal, me gusta un montón dar clases y el contacto con la gente».  Así que abandonó las ferias por la docencia.  Se siente una mujer privilegiada,  por poder trabajar en algo que le encanta. «Dando clase hay que ser un poco psicóloga, pues cada persona llega con su historia y terminas involucrándote. Al mismo tiempo son  muy exigentes con los conocimientos y la manera en que estos  se transmiten».  Preocupada por las nuevas formas de enseñanza, en colaboración con el alumnado  ha empezado a adentrarse en la edición de manuales en soporte digital que cuelga en You Tube donde muestra el proceso de elaboración de diferentes piezas realizadas durante los cursos.

Nos cuenta «que para dar clases hay que conocer la materia y saber tratar al alumnado. Las clases de cuero han de ser creativas y para ello hay que estar  a gusto y relajado». En sus clases no se habla ni de fútbol ni de política.

También le gusta investigar, ver nuevas posibilidades que va incorporando sucesivamente en las programaciones de UP.  En estos momentos cuando el reciclaje y el ahorro se imponen,  le parece muy interesante el  aprovechamiento de  los recortes sobrantes de cuero. Por ello,  se está adentrando en el patchwork  a través de manuales japoneses. Otro aspecto  que incorpora  es el teñido de las diferentes pieles con anilinas para obtener colores diversos  que aplicará en  sus diseños. «Jugar con los colores es una pasada».

Ana tiene otra pasión  mucho más arriesgada que la marroquinería: el montañismo. No se conforma con realizar paseos los fines de semana si no que se dedica a escalar montañas tan emblemáticas para nosotros como Peña Santa, Urriellu y muchas otras cimas más de Picos de Europa y Pirineos. Esta mujer inquieta puede llegar muy alto.

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El mes de agosto viene cargado de estrellas y no son solo las Perseidas. La exposición «Las paredes  hablan» en el patio del Centro de Cultura Antiguo Instituto también está plagada de estrellas y  son de Ana Díaz. Es un conjunto de instalaciones muy vinculadas entre sí y en las cuales está muy presente la naturaleza. Esta exposición colectiva surge de dos talleres desarrollados en Litografía Viña, uno de escultura en papel impartido por Iria do Castelo y otro taller gráfico y textual impartido por Marta Fermín, Javier Almuzara y Ana Díaz, con el mismo nombre de la exposición.

Ana Díaz en la inauguración de la exposición

Ana Díaz en la inauguración de la exposición

Estuvimos con Ana Díaz que impartió la parte de papiroflexia, origami y kirigami. Su experiencia como docente fue muy interesante para ella: «es muy gratificante porque las ideas de los demás y el contacto es muy enriquecedor, todo suma». Ana enseñó diversas técnicas básicas a partir de las cuales, los artistas participantes elaboraron sus propias piezas aplicándolas a sus ideas y trabajos.  Piezas elaboradas en ese taller, textos estudiados con Almuzara y el montaje de Marta Fermín que incorporó las esculturas en papel, todo eso se puede ver en la exposición que se puede visitar hasta el 29 de agosto.

«El ceñidor de Venus» es la obra de Ana porque según dice es su planeta estrella. Se trata de unas estrellas realizadas con la técnica del origami. Todas ellas forman el ceñidor de Venus desceñido, el corsé desatado, una liberación, una ruptura con las ataduras. Ana se inspiró en un poema de Alberti del mismo nombre y en la obra de Cranach.

El ceñidor de Venus

El ceñidor de Venus

Esta experta en papiroflexia es una artista multidisciplinar que inició su afición por el papel en la infancia de la mano de su abuelo materno, una afición que nunca abandonó. Estudio el módulo de técnicas de escultura en piedra en la Escuela de Arte de Oviedo, también cuenta con formación en fotografía y edición de audiovisuales. Hace dos años que participa en los talleres de grabado de la Universidad Popular y le gusta mucho ya que está muy relacionado con la escultura donde  también se  trabajan elementos como el volumen y la textura.  Como alumna de grabado  participó en el montaje de la instalación «Habitamos», realizada especialmente para el 30 aniversario de la Universidad Popular en el Jardín Botánico Atlántico.

El mes de agosto nuestro cielo está cubierto de estrellas. Fuera del Antiguo Instituto, las Perseidas, dentro, las de Ana Díaz. No os perdáis ni unas ni otras.

Eclipses, cometas, lluvias de estrellas fugaces, galaxias y otros objetos celestes -o fenómenos asociados a ellos- aparecen en los medios de comunicación cada vez con más frecuencia. Su popularidad va en aumento y seguro que está contribuyendo a aumentar el interés por la astronomía; estos días, por ejemplo, se hablará de la famosa lluvia de fugaces llamadas Perseidas.

Nebulosa de Orión. Foto Carlos J. Polancos (S.A.A. OMEGA)

En Gijón la UP lleva más de 20 años ofertando cursos cuyo objetivo es acercar, con un planteamiento riguroso, los conceptos básicos y los procedimientos científicos de la astronomía a todo tipo de público. Y hablar de los cursos de astronomía en la UP es hablar de la Sociedad Astronómica Asturiana OMEGA (S.A.A. OMEGA) cuya colaboración ha sido decisiva en todos estos años, y mucho más intensa en los últimos quince.


J. Santiago Izquierdo Carmona Presidente de la S.A.A. OMEGA

Estuvimos con J. Santiago Izquierdo Carmona, que lleva desde 1997 siendo su presidente, para que nos hablara del origen de su afición: «cuando comencé a hacerme preguntas sobre el enorme, lejano y difícilmente comprensible universo que nos rodea». La famosa serie documental Cosmos, con Carl Sagan como experto divulgador científico, sin duda propició un incremento del interés por todo lo que tuviera que ver con el firmamento; el regreso del cometa Halley, en 1985-86, fue la guinda del pastel. Numerosas asociaciones astronómicas surgieron por toda España allá al inicio de los años 80. De hecho, la S.A.A. OMEGA comienza su andadura en 1981. Sus primeros socios quisieron componer una asociación cultural de divulgación científica, formada por aficionados a la astronomía y abierta al entorno, en este caso a Gijón, municipio de residencia de la mayor parte de sus miembros: «no somos un equipo cerrado de investigación científica».

Al hablar del curso de Iniciación a la Astronomía nos comenta que se plantea «como una especie de menú de degustación» en el que, a lo largo de sus veinte horas, el alumnado puede introducirse en los conceptos básicos, en su historia y en los diferentes campos y disciplinas de las ciencia del espacio, para pasar después a la observación astronómica. Una de las sesiones del curso se imparte en el Observatorio Astronómico Municipal Monte Deva, que también gestionan. Pero si algo caracteriza a la parte docente de este curso es que está formada por todo un equipo de «estrellas»: J. Ramón Vidal Blanco, María Eugenia Díaz Pascual, Julián Rojo Nájera, Francisco Marcos Vega, Enrique Díez Alonso, Juan Marcos Álvarez Merinero, Juan Rubiera Rodríguez y, últimamente, J. Santiago Gándara Rivas y F. Isaías Gonzalo Solís -quien primero fue alumno de uno de los cursos- bajo la coordinación, y también docencia, de J. Santiago Izquierdo Carmona. Un equipo formado por especialistas en diferentes campos de conocimiento de esta ciencia de la que siempre se han esforzado por mostrar su vertiente más divulgativa. Muchos son los cursos que han impartido en la UP y con gran éxito de matrícula; lo que no cabe duda es que mantener el interés por los procesos de enseñanza-aprendizaje en temas de divulgación científica tiene mucho, muchísimo mérito. Además, un inconveniente destacable es que el municipio de Gijón, por su situación geográfica, no es precisamente un lugar que reúna las condiciones óptimas para garantizar la observación de la esfera celeste. Los días con nubosidad elevada son muchos a lo largo del año y ello dificulta extraordinariamente la visibilidad. Sin embargo ahí están, vigilantes, consultando las predicciones atmosféricas para poder aprovechar cualquier oportunidad que permita acudir al Monte Deva para observar, desde el área de estacionamiento de telescopios, o desde el propio observatorio. Y esto significa mucha, muchísima paciencia.

Pronto se incorporarán nuevas caras y contenidos para mantener vivo el interés del público. Dejarán de impartir docencia J. Santiago Izquierdo y José Ramón Vidal; para ambos nuestro más sincero agradecimiento. Para los nuevos profesores una cordial bienvenida. En la UP apostamos por continuar en «conjunción».

J. Ramón Vidal a la espera en el observatorio Foto Carlos  J. Polancos (S.A.A. OMEGA)

J. Ramón Vidal a la espera en el observatorio Foto Carlos J. Polancos (S.A.A. OMEGA)